Presentación
En la actualidad, académicos, policías y sociedad civil han asistido a un gran debate sobre la importancia de que las fuerzas responsables por el uso legítimo de la fuerza incorporen, en sus rutinas, otras tecnologías además del arma de fuego.
En parte, esta discusión surgió en el seno de la constatación de que, en América Latina, las muertes de civiles por policías, a partir del uso del arma de fuego poseían números y contornos especialmente dramáticos, tal como destacan Briceño-Leon et al (1999: 118):