CASAC: un enforque regional - multidisciplinario
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Eva Sacasa
Antecedentes
El Programa para el Control de Armas Pequeñas y Ligeras, (CASAC), es una iniciativa que ha surgido en Centroamérica, como para la prevención y reducción de la violencia armada y la disminución de los niveles de criminalidad. El 19 de diciembre del año 2003, durante la XXIV Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, los mandatarios decidieron asumir éste reto en concordancia con los principios y disposiciones del Tratado Marco de Seguridad Democrática, con un enfoque regional a favor de una Centroamérica más segura, desarrollándose en paz, libertad y democracia.
En el marco de la Declaración de Ginebra sobre Violencia Armada y Desarrollo y basándose en la tesis de que la proliferación de APL socava la capacidad de un país para garantizar la seguridad humana, el propósito del presente Programa es promover el desarrollo sostenible mediante la reducción de la incidencia y potencialidad de la violencia armada. La estrategia general también hace hincapié en la importancia de acelerar el desarrollo humano y la seguridad humana como medio para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).
Que estamos haciendo?
Las líneas de acción están basadas en cuatro componentes: a) legislativo: crear las condiciones para fortalecer y armonizar las legislaciones para el control de armas pequeñas y Ligeras (APL) en la región; b) Fortalecimiento de capacidades: Fortalecer las capacidades de las organizaciones nacionales gubernamentales y no gubernamentales para ejercer un mejor control de las armas mediante intervenciones y mecanismos a nivel regional; c) recolección y destrucción , apoyar el desarrollo, implementación y evaluación de iniciativas nacionales para la recolección voluntaria; d) concientización y prevención: Lograr programas y acciones institucionalizadas a nivel nacional que prevengan la proliferación de armas pequeñas y sus consecuencias y contribuyan a una cultura de paz.
En este primer año de vida del CASAC (2007-2008), se ha avanzado en la profundización de un sistema de coordinación entre las entidades nacionales y regionales, a través de los PFC/PCN/CNM y las OC-PNUD. Este sistema de coordinación puede observarse en dos niveles:
Nacional:
El que se impulsa internamente en cada país entre los PFC/PCN y las OC-PNUD, y en sentido amplio las Comisiones Nacionales Multidisciplinarias, que incorporan una representación intersectorial: Cancillerías, áreas especializadas de Gobierno, Policías, Ejércitos, Ministerios de Educación, Salud, Procuradurías, Ministerios Públicos, Aduanas, Parlamentos, sociedad civil. Esta estructura permite una respuesta balanceada, desde la oferta hasta la demanda, con la posibilidad de realizar acciones con una visión integral.
En el ámbito regional:
Se fortalece una estrecha coordinación con las instancias regionales existentes como la Comisión de Seguridad de Centroamérica; Vice Ministros de Relaciones Exteriores; Comisión de Jefes de Policía de Centro América, entre otros, que desempeñan un rol determinante en la toma de decisiones regionales y que han colocado el tema de las APL, como una prioridad en la agenda de la seguridad regional, lo que demuestra un alto nivel de conciencia frente a la problemática de las armas.
Otro plano, es dirimir sobre el tema de las APL y las buenas prácticas a ser compartidas con otras sub regiones a partir del desarrollo de alianzas con entidades especializadas relacionadas a la violencia armada, seguridad ciudadana y derechos humanos, como las desarrolladas por UNICEF Small Arms Survey y otras agencias.
Se está avanzado en un sistema de comunicación a nivel global, regional y nacional con las máximas autoridades del Buró Regional para América Latina y el Caribe, tanto en la sede como en la región; el Secretario General del SICA; los Vice Ministros de Relaciones Exteriores y al Presidente Pro tempore de la Integración Centroamericana. A la Red de apoyo técnico se informa de la gestión del CASAC, avances, intercambio sobre posibilidades de colaboración, por ejemplo: UN-Lirec, Organización Panamericana de la Salud (OPS), Organización de Naciones Unidas para la Droga y el Delito (ONUDD), Oficina para Asuntos de Desarme (UNODA), CLAVE y REDECEPAZ, que a la vez consolida esta estructura interagencial alrededor de las APL.
Otro punto de partida es la asimetría que existe entre las leyes nacionales, lo que plantea el reto de construir el camino hacia una política común de normas y regulaciones que nos lleve más allá del control de armas. El CASAC está brindando la asistencia técnica para incorporar los instrumentos internacionales y otras normas que se vinculan, sean estas de seguridad ciudadana, protección de la familia y derechos humanos, para dar una repuesta integral. Experiencias en este campo se han realizado con Costa Rica, Guatemala y más recientemente con Panamá.
Dada la trascendencia de las medidas de prevención para avanzar hacia una cultura de paz, se ha acompañado a Nicaragua en un proceso de destrucción de 12,996 armas y a Costa Rica, apoyando la campaña de sensibilización “Armas No, Gracias”.
Construcción de una estrategia
La región centroamericana con relación a las armas pequeñas y ligeras plantea similitudes, una misma zona geográfica, caracterizada por las secuelas de post-conflicto, con altos niveles de violencia; la demanda de armas por la delincuencia organizada; la demanda del consumo interno en cada país para el comercio lícito e ilícito. No obstante, no es una región homogénea, cada país presenta sus particularidades; de ahí la importancia de contar con una línea de base y la definición de una estrategia de corto, mediano y largo plazo.
Se está realizando un diagnóstico regional que permitirá identificar la magnitud del problema, sus manifestaciones concretas, para precisar las acciones generales y particulares que deban impulsarse; consideraciones hechas desde el análisis muestran, que por ser esta una región “privilegiada” posición geográfica compartida de istmo y el proceso de integración regional, es posible identificar estrategias afines, homogenizar normativas, controles comunes y procedimientos, avanzar en una política común. Desde la particularidad, es necesario contribuir en la formulación de políticas públicas y estrategias nacionales y su correspondencia con el ámbito internacional. En este momento se cuenta con un análisis FODA, realizado por los participantes de gobiernos, parlamentos y organizaciones de la sociedad civil en el Primer Taller regional de Comisiones Nacionales en Honduras los días 13 y 14 de noviembre de este año, el cual brinda una serie de elementos que nos permiten identificar las prioridades.
El gran desafío
En este camino, la Unidad Ejecutora Regional del CASAC, tiene como gran desafío lograr disminuir los niveles de violencia armada en la región a través de una activa política preventiva y pro-activa, que a su vez contribuya a que Centroamérica sea un ejemplo importante para otras regiones del mundo.








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