Pandillas en EEUU: nada para conmemorar
ENTREVISTA / Robert M. Lombardo
Una economía que lleva a que los jóvenes con educación precaria se mantengan en pandillas en la edad adulta para tenerlos como una fuente de ganancias a través del comercio de drogas, no tiene nada que celebrar.
Recursos para combatir a las pandillas canalizados hacia la policía; poca inversión en programas alternativos; una proporción de 1 a 500 entre inspectores y ex prisioneros, en el programa de libertad condicional y una sociedad civil que poco contribuye con fondos para el programa. Esa es la realidad de la política de combate a las pandillas en Estados Unidos. Todo eso en vísperas de la liberación de la mayor salida de prisioneros en la historia de ese país.
La evaluación pesimista es de Robert M. Lombardo, un oficial de policía que trabajó durante 30 años en Chicago y que en la última década se ha dedicado a la investigación académica. “Podríamos decir que entre 1920 y 1980 la pandilla era cosa de adolescentes desocupados haciendo desorden en las esquinas, pero el comercio de drogas introdujo cambios”. Lombardo resalta la meta de elevar el nivel de las investigaciones policiales: “es fácil capturar peces pequeños, y esos son igualmente fáciles de sustituir. Las pandillas pueden ser desmanteladas si agarramos a los jefes de las pandillas”.
Lombardo confía poco en las posibilidades de empleo para los ex miembros de las pandillas que fueren liberados. “¿Quién va a dar empleo a un hombre con tres lágrimas tatuadas debajo de un ojo, una por cada persona que mató, como el sujeto que vi el otro día en un vagón del metro?”, cuestiona.
Con la creciente amenaza de recesión económica, Lombardo contó a Comunidade Segura que también está preocupado por la continuidad de la investigación académica en el área de seguridad y crimen.
¿Puede describir su experiencia con las pandillas?
Fui policía durante 30 años y trabajé 10 años en la división de crimen organizado, dedicada al crimen organizado tradicional.
¿Las pandillas de hoy son como las de 20 o 30 años atrás?
Las pandillas cambiaron dramáticamente con la llegada de las drogas. Originalmente, eran grupos de adolescentes que se encontraban en las esquinas. Se involucraban en pequeños problemas, bebían un poco de cerveza, fumaban marihuana pero después dejaban esas cosas atrás y seguían con sus vidas normales. El comercio de drogas cambió completamente a las pandillas, que se volvieron organizaciones criminales. Si usted mira las pandillas de los últimos 100 años, eran grupos criminales adultos. Después vino un grupo de sociólogos de Chicago y Frederic Thrasher comenzó a estudiar las pandillas como un fenómeno adolescente. En Chicago, a partir de los años 1930 y 1940 hasta el inicio de los años 80, las pandillas no eran criminales, eran grupos de adolescentes.
¿Cómo se comportan las pandillas?
Controlan vecindarios por razones de territorio y defienden sus comunidades de personas que son racial o étnicamente diferentes. Es así como funciona desde la década de los años 80. Hoy, tenemos una fase siguiente de ese desarrollo: hay crimen, pero es una forma limitada de crimen, generalmente asociada a la distribución de drogas.
¿Y la edad de los miembros de las pandillas cambió de acuerdo con la actividad?
Ahora existe el fenómeno de personas mayores en las pandillas. En los años 60 y 70, a los 21 años las personas salían de las pandillas, pero con la desindustrialización de la economía norteamericana, cuando los empleos en las fábricas se volvieron más escasos para aquellos con menos educación, estas personas fueron quedándose en las pandillas por el trabajo que obtenían en el comercio de drogas.
Hoy el trabajo en Estados Unidos está concentrado en el sector de servicios y gerenciamiento. Las fábricas cambiaron, el país y ahora más gente permanece en las pandillas. Un líder puede tener 30 o 40 años. Por otro lado, no hay un envejecimiento de las pandillas porque muchos miembros van presos aún muy jóvenes –de 20 años o menos- y es como consecuencia de la sentencia pueden terminar desistiendo del crimen y hacer otra cosa.
¿Entonces las pandillas no están asociadas directamente a la violencia en Estados Unidos?
La violencia es un problema también, pero está asociada al comercio de drogas. Los conflictos están relacionados a los territorios de distribución.
Existe el recelo de que con la ola de personas saliendo de prisión, podría haber un aumento de las pandillas, ¿eso tiene sentido?
No sé si es tan simple. Pueden volverse alcohólicos, dependientes del estado, pasar a asaltar bancos, no sabemos. Pero de la prisión está saliendo mucha más gente que en cualquier otro momento de la historia. Puedo entender que eso genere aprensión, pero no participo de esa preocupación. Hubo un cambio en la filosofía correccional norte-americana en los años 80. El énfasis cambió de la rehabilitación a la compensación por el mal hecho a la sociedad, con lo que se dieron sentencias más largas. Crímenes relacionados con drogas también aumentaron la población carcelaria y los usuarios recibieron y continúan recibiendo sentencias.
Las tasas de criminalidad cayeron mucho en Estados Unidos ¿sería porque hay más gente encarcelada?
Lo que se ve es que no hay un factor único que haya contribuido a la reducción de las tasas de criminalidad. También se considera que los abortos juegan un papel en eso. No sé si es verdad. La natalidad cayó, y hay menos jóvenes para cometer crímenes. Otros apuntan hacia la vigilancia de carácter comunitario, lo que personalmente cuestiono.
Ciertamente, hay un efecto acumulativo sin una causa única determinante. Curiosamente, la literatura apunta que el crimen también cayó en otros países industrializados. Estudios en Canadá y Nueva Zelanda muestran grandes caídas de esas tasas, con variables diferentes.
¿Qué opina de la afirmación de que la prisión ayuda a las pandillas?
Yo visito prisiones con mis alumnos hace unos 15 años. Antes había campus abiertos, los prisioneros podían salir de las celdas, sacar libros, hacer ejercicio, o tener un empleo. Los campus eran divididos en áreas por las pandillas, y así la prisión era una continuación de la experiencia de la pandilla.
Hoy muchas prisiones son cerradas, nadie sale de la celda a no ser para una caminada y un baño diario. Hay un confinamiento semi-solitario, lo que destruye el control de las pandillas sobre las prisiones.
¿Hay cambios a la vista?
Tal vez, con el nuevo presidente y la nueva administración. Siempre hubo una preocupación de que las prisiones fueran demasiado punitivas y de que debemos hacer un trabajo mejor en rehabilitación. Pero con el clima de la economía, encuentro difícil que eso vaya a ocurrir. Nadie quiere pagar más, ni hacer las inversiones para que los criminales puedan tener una vida mejor.
¿Y para los exconvictos?
Hay un déficit grande de agentes de resocialización para acompañar a aquellos que salen de la prisión en libertad condicional. Un agente puede tener más o menos 500 personas a su cargo. Si fuesen 10 o 20, sería otra historia, pero no hay mucho que se pueda hacer en una entrevista de 20 minutos que ocurre de vez en cuando.
¿Los ex integrantes de pandillas consiguen prisión después de salir de la cárcel?
El otro día vi en el metro a un hombre con tres lágrimas tatuadas bajo los ojos, lo que significa que mato a tres personas. Él queda estigmatizado y si vuelve para su comunidad, no imagino que pueda conseguir un empleo. ¿Por qué alguien emplearía a un exprisionero cuando tantos no- delincuentes necesitan un empleo?
¿Qué funciona contra las pandillas?
Las pandillas ciertamente son una prioridad, una amenaza y un problema social. Las personas tienen que entender que la ley existe y que sus acciones tendrán consecuencias. Empleos y educación ciertamente hacen parte del rompecabezas, pero otras cosas se pueden hacer, como rehabilitación y control de la inmigración.
¿Es posible diferenciar entre pandillas y crimen organizado?
Como organizaciones que distribuyen droga, las pandillas son crimen organizado; tienen una estructura organizada e importan cocaína. Algunos colegas míos pueden no estar de acuerdo, pero yo lo llamo crimen organizado. Por otro lado, el comercio de drogas cambia. El uso de celular dificulta el rastreo de esas actividades por parte de la policía. Menos violencia de las pandillas reduciría la atención policial.
¿Las iniciativas de la sociedad civil ayudan en la prevención de la violencia?
Siempre hubo iniciativas de trabajo preventivo importantes, que van desde Cease Fire Project (Proyecto Cese al Fuego) hasta el YMCA, la Asociación Cristiana de Jóvenes. Históricamente, hay grupos de la sociedad civil que ayudan a los jóvenes a salir de las pandillas ofreciendo actividad física y práctica de deportes de equipo como el fútbol, el béisbol o el básquet.
¿Cómo se pueden medir los resultados?
Como policías, nosotros medimos la violencia de las pandillas contabilizando tiroteos; somos burócratas. Es difícil cuantificar la prevención. La policía tiene una mentalidad estrecha mientras que los académicos observan otros aspectos como la rehabilitación. Pero el dinero y las inversiones van de todos modos para las fuerzas de la ley.
¿Hay alguna novedad promisoria en relación a las pandillas?
Hay buenos trabajos en el campo académico, como el de John Hagedorn, de la Universidad de Illinois. Su libro A World of Gangs (Un mundo de pandillas) ofrece una nueva perspectiva en el estudio de las pandillas. Hay una cuestión del ejercicio policial inteligente, que tiene potencial. Órganos policiales mayores, como el FBI y otros, pueden ir más lejos que la estación de policía del barrio, que tiene su enfoque en las calles. Ellos tienen acceso a las investigaciones de nivel nacional, y así la cooperación entre policía local y gobierno federal es promisoria para la captura de líderes de pandillas. Otra forma es la incautación de patrimonios en poder de criminales, usados para sus actividades.
¿Qué podría acabar con las pandillas?
No creo que eso vaya a pasar nunca porque los empleos industriales están desapareciendo. Podríamos considerar la despenalización de las drogas. Despenalizamos el alcohol y eso ayudó a desmantelar las pandillas que hacían comercio ileal de bebidas. Pero además de no haber ambiente favorable para la despenalización, esa no sería la solución. Las drogas continuarán siendo prohibidas para menores de 21 años lo que no eliminaría completamente la necesidad de pandillas.
¿Cuál es el papel de las mujeres en las pandillas?
Probablemente el mismo que era en el surgimiento de las pandillas en los años 20 cuando aún no era un fenómeno adolescente. Ellas ofrecen cobertura, entregan drogas, cargan armas y hasta participan de las ventas. Pero que yo sepa no actúan independientemente de los hombres.
¿Las fuerzas de la ley tienen una visión única de cómo lidiar con las pandillas?
Desde el punto de vista de un policía, es una guerra, una guerra contra las drogas y contra las pandillas. Los departamentos de policía son muy burocráticos: necesitan mostrar resultados, y son disociados de problemas sociales.
Traducido por Andrea Domínguez
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