"“No hay una evidencia científica fuerte sobre cómo librarse de una pandilla. Es más fácil estudiar a un niño, o un centenar de ellos, que estudiar a una pandilla”. La afirmación es de Cathy Ward, Jefa Especialista en Investigación del grupo Infancia, Juventud, Familia y Desarrollo Social del Consejo de Investigación en Ciencias Humanas de Sudáfrica. Su trabajo anterior, el Estudio sobre Participación Infantil de 2006, pedía que los niños de Cape Town hablaran sobre la vida con las pandillas, permitiéndoles que hablaran libremente en un entorno seguro.
Ahora Ward y el coautor Adam Cooper, han presentado un nuevo estudio, encargado por la ONG sudafricana Rapcan, Recursos Dirigidos a Prevenir el Abuso Infantil y el Abandono. El informe “Prevención, Desvinculación y Represión: Una revisión sistemática de la literatura a respecto de estrategias para abordar el envolvimiento de jóvenes en pandillas," sirve como respuesta a una necesidad urgente:
"Después de que nosotros hubiéramos finalizado la parte de la Participación Infantil conjuntamente con el Instituto para Estudios de Seguridad (ISS), Rapcan nos pidió que buscáramos evidencias para la elaboración de políticas que sean efectivas con relación a las pandillas”, dijo la coautora Cathy Ward, añadiendo que el ISS ahora lo está usando como parte de su programa de capacitación. El estudio incluye la prevención de la violencia, la represión de las pandillas y lo que se describe como desvinculación, o alejamiento de niños y jóvenes de su participación en las pandillas.
En vez de lo que no se debe hacer, lo más importante que hacer es…
Conforme con otros elaboradores de políticas, Ward dice que el tiempo de las soluciones sencillas ya se ha ido. “Frecuentemente, las personas no saben por donde comenzar; este estudio esperanzadoramente les va a alejar de las malas ideas." Cuando le pidieron que describiera una mala idea, ella indicó el programa “Scared Straight", empleado en Estados Unidos de América. El programa tenía oficiales de prisiones que llevaban jóvenes de excursión por las cárceles como disuasión, pero cuando aquellos jóvenes salían ocurría justo lo contrario – se quedaban con la idea de que “uno puede sobrevivir al encarcelamiento”.
“En vez de lo qué es lo que no hay que hacer, la idea de lo más importante que Hacer es que la prevención a las pandillas significa una combinación de programas", dijo Ward. Lo que funciona para los autores del informe de Prevención y Desvinculación es en realidad combinar prevención con represión y ofrecer una alternativa como trabajos para los chicos que se mueven alrededor de las pandillas. “Lo que se necesita es un programa de deportes con un componente de habilidades para la vida", añade Ward. Los autores subrayan que especialmente con programas de represión, es importante ofrecerlos a los niños en situación de riesgo y oportunidades de tener un buen comportamiento también, para tener un trabajo, para obtener resultados positivos.
Aunque no defiendan la discriminalización de miembros de pandillas de jóvenes, los autores del estudio subrayan las numerosas condiciones sociales que crean y mantienen las estructuras de las pandillas. Los autores tienen el tema especialmente claro en Sudáfrica, donde sectores de la población fueron históricamente excluidos de oportunidades económicas.
Es más fácil estudiar a un niño, o un centenar de ellos, que estudiar a una pandilla”
“Si enfocamos únicamente la represión...se puede frenar a las personas de forma individual, pero no se logrará disminuir el poder de las pandillas en atraer a nuevos miembros, no se impedirá que los jóvenes entren en las pandillas. Al pensar en política se tiene que pensar en la estructura en vez pensar simplemente en los individuos" afirma Ward.
De acuerdo con la autora, una gran parte del trabajo que se hizo con gran evidencia científica está relacionado a cambiar el comportamiento de niños como individuos; no habiendo, sin embargo, cualquier evidencia científica fuerte sobre, según las palabras de Ward, cómo librarse de las pandillas".
La frontera de la prevención de la violencia, según el punto de vista de Ward, es llegar a una comprensión real sobre la violencia de las pandillas. “En parte ello ocurre porque es más fácil estudiar a un niño o, para ese tema, un centenar de niños que estudiar una única pandilla. Una pandilla está vinculada a la economía, a la comunidad, tiene una historia, los miembros de la pandilla tienen sus propias historias”, añade Ward.
Retos para reunir pruebas científicas
Al revisar la literatura existente, los autores hicieron hincapié en que es difícil tener el mismo estándar de pruebas como cuando se trabaja con individuos. Ward lo aclara: “Tome un centenar de niños; uno los puede comparar a cien niños que no estén en aquella intervención. Se puede elegir aleatoriamente el centenar y elegir aleatoriamente un grupo de control. Entonces se tiene lo que denominamos una "prueba de control aleatoria”. Pero no es posible hacer lo mismo con una pandilla. No se puede tomar una pandilla o una pandilla de control, o un grupo con riesgo de participar en actividades de una pandilla del mismo modo".
El estudio de la Prevención y Desvinculación ofrece una visión general de una serie de buenas ideas que parecen haber funcionado en otros países. La tarea establecida por los elaboradores de políticas en el campo es para adaptarlas a las realidades locales, reproducir lo que es interesante y evaluar el proceso. La mayoría de las ideas, según Ward, proviene de EEUU, “y del mismo modo que se debe tener cuidado al adaptar ideas de Nueva York a Louisiana, se debe tener cuidado al llevarlas a cualquier nuevo contexto en cualquier otra parte del mundo", añade.
Es el momento oportuno de conseguir datos y salir al campo. “Es verdad que las personas más afectadas por la violencia de las pandillas están al margen de las políticas de los gobiernos, pero por lo menos aquí en Sudáfrica, empresas privadas se ven afectadas y tenemos mucha voluntad política".
Los autores subrayan ejemplos exitosos de disminución de los niveles de violencia que cruzaron el océano, desde ciudades como Medellín en Colombia, y Diadema en Brasil. “Éstos son seguramente los mejores ejemplos que debemos tener en cuenta por ahora, ambas ciudades fueron exitosas en el combate a la violencia, si han frenado la violencia de las pandillas todavía es una cuestión en abierto." Ward es optimista, “Todos en el mundo están observando en este mismo momento.”
Para saber más:
Ciudad del Cabo revisa política antipandillas
En otros sitios:
Human Sciences Research Council
Rapcan's Prevention, Disengagement and Suppression Study (archivo en formato PDF en inglés)








Comentarios
Pandillaje
En mi opinion el punto de partida de todo pandillero esta en la familia, que no ha sabido, querido o podido ejercer una adecuada crianza sobre ese niño, hoy en las familias se respira violencia, son disfuncionales,hay poca comunicacion entre sus miembros,hay un quiebre de autoridad, nula inquietud a las preocupaciones de los hijos, las motivaciones para que un adolescente ingrese a una pandilla son diversas, pero hay algo en comun todos quieren ganarse el respeto y protagonismo en su nueva"familia", alli por lo menos son algo y hacen prevalecer su voz con la violencia, estamos frente a un problema social, donde debemos manejar la represion con prevencion, los efectos y las causas, finalmente en un mundo tan ijusto que les toco vivir, donde los problemas sociales se agudizan, donde se hace mas grande la brecha entre la riqueza y la pobreza, donde los valores estan por los suelos, donde reina la indiferencia, y la sociedad alimenta la exclusion, siendo mas racionales que emocionales alli esta la respuesta. WWW.APROSEC.NET
Enviar un comentario nuevo