Con el objetivo de formar mejores ciudadanos y garantizar que las nuevas generaciones estén más sensibilizadas en materia de seguridad y participación comunitaria, el Proyecto Brigadas Juveniles fue concebido como una experiencia orientada a promover valores vinculados con la convivencia ciudadana en niños, niñas y adolescentes en edad escolar de Venezuela, al tiempo que genera capital humano comprometido con la sociedad que pueda fortalecer las filas de la policía.
“A través de la utilización integral del tiempo libre y el fortalecimiento de los valores de los jóvenes se ha logrado disminuir la incidencia de disturbios y la violencia en los planteles educativos”, señala Maria del Carmen Llanos, Directora de Asuntos Comunitarios de la policía de Chacao, municipio de Caracas donde el programa viene siendo implementado hace cinco años.
“Los resultados vinieron en menos de 6 meses y se mejoraron las condiciones del estudiantado, tanto de conducta como de violencia dentro y fuera de la institución”, afirma la licenciada. Y la conmemoración no es para menos. Desde 2003 a 2007, se ha cumplido la meta de un total 700 jóvenes graduados en seis promociones y, según las cifras oficiales, los disturbios han disminuido un 99%.
Una carrera de éxito
Abiertas para todos los niños y niñas del sector, estado o país, entre los 4 y 17 años, las actividades son impartidas dentro de las instalaciones de las unidades educativas, complejos deportivos o parques de la zona. Son 96 horas extra escolares que consisten en capacitación en normas, ética, efectividad personal, autoestima, administración del tiempo, manejo de crisis, primeros auxilios y desarrollo comunitario.
Y a partir de estos talleres prácticos y teóricos se trabaja la educación en valores como un eje horizontal que cruza todas las actividades. “La enseñanza ayuda a reforzar la disciplina y el respeto, dándole cohesión y homogeneidad a la brigada. Un firme, pero tolerante, sistema de jerarquías que permite a los brigadistas apropiarse de modelos de respeto y orden”, dice Llanos.
Luego de la capacitación que tienen los aspirantes a brigadistas se inicia un proceso de actualización constante y de inclusión en las actividades sociales que lleva a cabo la Dirección de Asuntos Comunitarios de la Policía Municipal.
“Mientras dura este proceso el brigadista ira ascendiendo en su rango hasta que alcance la mayoría de edad y, de ser su elección, puede ingresar a la Academia de la Policía Municipal, seguir estudios universitarios o trabajar con el aval y el currículo de haber pertenecido a las brigadas juveniles”, explica Llanos.
Las niñas y los niños que participan en las brigadas actúan como facilitadores, comandantes de escuadras y auxiliares. Desde la Dirección de Asuntos Comunitarios se guía la iniciativa y se refuerza continuamente los programas de estudio, tanto internamente como en intercambio con las instituciones del municipio.
“Al brindar actividades recreativas y educativas que permiten la utilización eficaz del tiempo libre se previenen las acciones violentas dentro de las escuelas, al tiempo que se imparte un cambio de valores en los jóvenes hacia la construcción de una sociedad no sólo mas segura, sino también mas humana.”, concluye.
Para saber más:
Venezuela unifica policías para enfrentar violencia








Comentarios
quiero concoer mas
he encontrado en est apagina cosas muy interesantes para planter a mi gobernador en el estado de Sinaloa Mexico le encantaria concoer mas acerca de este programa a a mi emprenderlo.. espero informacion mi correo es [email protected]
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