Angoleños entregan sus armas

Se le está invitando a la población de Angola para que entregue armas ilegales que tengan en su posesión.  Ésta es la primera de las cuatro fases de la Campaña Nacional de Desarme en el país que vivió casi 30 años de una guerra civil que dejó como legado millares de armas en las manos de la población.   Según datos de la agencia de noticias local, incluso no habiendo comenzado oficialmente con la fase de recogida, ya se entregaron más de dos mil armas.

 
Lanzada oficialmente durante el seminario Desarme de los Ciudadanos en Posesión Ilegal de Armas, que ocurrió en la capital Luanda, en el mes de marzo, la campaña fue elaborada para aumentar la seguridad en vísperas de las elecciones parlamentarias fijadas para septiembre de este año.

 
“Una campaña bien definida va a ayudar a aumentar la seguridad y el desarrollo humano en Angola.  Lo afirmo con base en la tesis de que la proliferación de las armas ilícitas perjudica la capacidad del país para garantizar la seguridad de sus ciudadanos.” La afirmación es de Miguel Barreiro, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), quien participó en el seminario contribuyendo con su conocimiento sobre control de armas y prevención de la violencia armada.

 
Barreiro fue coordinador del Programa de Control del Crimen del PNUD en Mozambique, donde fue realizado un estudio con el objetivo de levantar el mapa de las armas de fuego en circulación en aquel país el año pasado.  “La promoción de ese tipo de campaña garantiza el desarrollo sostenible y una reducción significativa en la incidencia de la violencia armada”, afirma Barreiro.

 
La campaña la está dirigiendo el Ministerio de Interior de Angola y cuenta con la alianza de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas,  comunidades religiosas, la sociedad civil y el Pnud.   “El primer momento tiene el objetivo de alertar a la población sobre el peligro que las armas de fuego, minas terrestres y armas convencionales en general representan para su propia seguridad”, explica Joseph Dube, coordinador de la Red Internacional de Acción contra las Armas Pequeñas (Iansa) en África.

 
Según Dube, una campaña con ese alcance necesita adaptarse al contexto de postconflicto.  “Yo concuerdo que la campaña debe realizarse, pero las autoridades deben ser cuidadosas al no usar las elecciones como blanco de la campaña.  Ella debe ser vista, en realidad, como la piedra fundamental”. 

 
La otra preocupación, de acuerdo con Dube, es el hecho de que, normalmente, las personas tienden a no fiarse de la policía.  “Me refiero a un fenómeno global que ocurre sobre todo después de las guerras civiles.  La alianza con la policía es fundamental en una iniciativa como esa”, concluye.

 
Los esfuerzos para la creación de una campaña de recogida de armas en el país han comenzado recientemente después que el gobierno de Angola ratificó el Protocolo Sub-Regional de Armas de Fuego de ONU.  Aún de acuerdo con Joseph Dube, la policía angoleña realizó operaciones en conjunto con la policía de Namibia para localizar y destruir minas terrestres en la frontera entre los dos países.

 
Ley de control de armas obsoleta

 
No existen estadísticas oficiales disponibles sobre el número de armas en las manos de civiles y la ley de control de armas es de la década de los 60. “A pesar de no saber cuántas armas existen, sabemos que ese número es alto debido al largo período de guerra, tanto antes como después de la independencia (en 1975)", dijo Cirilo Mbonge, secretario-ejecutivo de la ONG Angola 2000, aliada en la campaña.
 

Con relación al período de legalidad de las armas que están en las manos de los civiles en el país, Joseph Dube afirma que la ley en vigor actualmente en Angola es muy antigua y que se asume que todas las armas en poder de la población son ilegales.
 

Cirilo Mbonge afirma, sin embargo, que se debe rever la actual ley de control de armas.   “Nuestra legislación referente a las armas de fuego tiene 44 años. Ella prevé que todo ciudadano con más de 21 años puede obtener una licencia para poseer y usar armas de fuego.  Nosotros ciertamente estamos viviendo una situación diferente hoy, por tanto debe hacerse una revisión y actualización en la ley."
 

Campaña en cuatro fases
 

La campaña tendrá cuatro fases.  Después de la fase actual dedicada a la organización y divulgación, planeada originalmente para ocurrir en los meses de marzo y abril, entra en vigor la fase de entrega voluntaria que debe durar hasta junio.  La fase siguiente es la de desarme forzado, en julio, y, por último, la fase descrita como de control efectivo, a partir de agosto.
 

Según Mbonge, como el objetivo de la campaña es recoger armas ilegales, durante las fases de divulgación y entrega voluntaria de armas, los ciudadanos podrán entregar sus armas en cualquier comisaría de policía sin que sea necesaria la presentación de recibos que comprueben el origen del arma.  Tampoco se instalarán procesos por porte de arma ilegal.
 

"El mensaje sobre el peligro de las armas va a llegar a los angoleños usando su propio lenguaje sea a través de seminarios, radio, TV, obras de teatro, camisetas o gorras, en los hospitales, iglesias y transporte público.  Haremos que caigan del cielo en las zonas de difícil acceso”, garantiza Cirilo Mbonge.

Para saber más:

Violencia armada y desarrollo

¿Dónde están las armas de Mozambique?

En otros sitios:

Protocolo Sub Regional de Armas de Fuego (en inglés)

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