Fundación Arco Iris: una opción para los jóvenes

No obstante los continuos enfrentamientos entre la pandillas juveniles del sector y de los límites territoriales que impera en lo barrios de la Comuna 15 de Cali, una institución ha logrado convertirse en punto de encuentro y territorio neutral para jóvenes y adultos del barrio Mojica, uno de los 40 barrios que componen el Distrito de Aguablanca.

Se trata de la Fundación Arco iris, institución fundada hace 17 años por Jair Hernández, un líder comunitario cuya vocación de servicio lo ha hecho merecedor de “odios y amores” entre la comunidad.

“Yo soy un defensor de derechos humanos, y como tal estoy en la obligación moral de que el Policía no maltrate al pelado delincuente, como se acostumbra acá, y al revés, también procuro que los pelaos respeten a los Policías, y hay gente que no le gusta eso, pero que va”, dice con su particular tono frentero y jocoso.

Ese misma vocación de defensa de los derechos humanos, especialmente entre los más jóvenes, lo llevó a construir una edificación de tres plantas que hoy día alberga a por lo menos 30 niños en un servicio de guardería, posee una biblioteca que sirve como centro de consulta de los jóvenes y tiene un aula múltiple donde los adultos debaten los problemas más críticos de la comunidad.

“Hasta los pillos respetan la sede”, señala Fair y para reforzar su idea cuenta cómo en el fuego cruzado de las pandillas del sector siempre procuran no afectar las instalaciones. “¡Ciudado con Arco iris, ojo con la Fundación! Así los he escuchado cuando están en esas plomaceras”, comenta.

Pero así como ha sido de dura la vida para los habitantes de Mojica, y en general para todos los habitantes del Distrito de Aguablanca, así también ha sido el surgimiento y posterior posicionamiento de Arcoiris.

El primer piso fue construido con dineros del propio Jair, en un lote que fue donado por un político. Allí se dio inicio a la guardería, la misma que aún se sostiene. Luego, gracias a un viaje al exterior, Jair pudo establecer relaciones con ciudadanos suizos que decidieron apoyar su proyecto, tanto con capital económico como con capital humano.

El dinero de la cooperación internacional sirvió para ampliar la sede, edificar dos pisos más y dotar de los primeros libros la biblioteca de la Fundación. Actualmente, desde su sede se suministra el complemento alimenticio a más de 50 niños de escasos recursos, se impulsan iniciativas juveniles principalmente en torno a la música y, quizás lo más importante para su fundador, se está generando un espacio para la resolución pacífica de conflictos entre dos comunidades tradicionalmente antagónicas: la llamada parte legal del barrio Mojica y la Invasión Colonia Nariñense.

“Lo que pasa es que, tradicionalmente, la gente de Mojica le achaca todos los problemas del barrio a la gente de la Colonia. Los adultos del barrio dicen que van a sacar a la fuerza a los de la Colonia, porque como es una invasión que se formó hace pocos años, entonces dicen que las pandillas son de allá, si matan a un pelado en Mojica dicen que fueron los de allá y así. Tanto es así que los pelados no pueden pasar de barrio a barrio”, expresa Jair.

“Pero nosotros programamos reuniones en la sede de Arco iris y eso es respetado por la gente de ambos barrios. Con decirle que aquí, con todo lo que roban y no se han entrado a la Fundación, porque dicen que eso es quitarle a sus propios hermanos”, añade.

No obstante el aprecio entre la comunidad, la Fundación no ha sido ajena a la violencia que azota el norte de Cali. El pasado 21 de septiembre fue asesinado, a pocas cuadras de la sede, Anderson, un joven quien se había vinculado hace poco a los trabajos de la biblioteca.

Para miembros de la Corporación, amigos y familiares de Anderson, las absurdas circunstancias de su muerte hacen más doloroso el hecho. “Según cuentan, un pelado le estaba robando la bicicleta y sin más, le disparó el arma con la que le estaba apuntando”, cuenta una joven residente del barrio.

A la tristeza por la trágica desaparición del joven se suma la escasez de recursos. Los dineros enviados hasta hace unos cuantos años por los ciudadanos suizos, y que fueron manejados con la mayor austeridad posible, ya comienzan a agotarse.

“Por lo pronto, hemos logrado sostener a varios de la planta de personal y estamos a la espera de un convenio con la Alcaldía de Cali, para incluir nuestra biblioteca en un programa municipal. Eso nos daría unos recursos”, indica Jair, quien a pesar de su carácter jocoso, se muestra escéptico frente al futuro del Distrito.

“Aquí el problema es de hambre. Ninguno de estos pelados que están en las bandas, o los ladroncitos o los que uno ve por ahí nacieron malos o se volvieron así porque sí. Todo se resume en que nadie les está dando la oportunidad y el hambre aquí es muy brava. Lo peor es que ningún político le quiere meter el hombro a la tierra de los pobres”, sentencia.

Para saber más:

Colombia: jóvenes bajo reclutamiento forzado

Comentarios

INFORMACION URGENTE

SEÑORA
COORDINADORA
FUNDACION ARCOIRIS

CORDIAL SALUDO.

LA PRESENTE ES PARA SOLICITAR SU VALIOSA COLABORACION EN EL SENTIDO DE INFORMAR A TRAVES DE ESTE MEDIO O SI ES POSIBLE AL CELULAR 313-2721228, SI EL SEÑOR MAURICIO ROMERO TRABAJA EN ESA ENTIDAD.

LO ANTERIOR CON EL FIN DE COMUNICARNOS VIA CELULAR CON ESTA PERSONA.

ATENTAMENTE,

SANDRA LILIANA CASTILLO LAMY
FUNCIONARIA GAULA CUNDINAMARCA

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