Bel Air: de zona roja a barrio verde
Por Joachim Guillaume
"Bel Air Verde” era uno de los conceptos más populares en la capital haitiana cuando el terremoto del 12 de enero pasado sacudió a Puerto Príncipe. En ese momento, los habitantes de este enorme barrio hacían una campaña masiva para protestar contra el estigma inflingido a su barrio como “zona roja” y exigían su reclasificación como una “zona verde y segura”.
La campaña había sido lanzada en mayo de 2009, pero realmente tomó vuelo cuando el ex primer ministro de Haití, Michele D. Pierre-Louis, se convirtió en el mayor abanderado de la causa de transformar Bel Air en una enorme “zona verde”.
Alix Fils-Aimé, presidente de la Comisión Nacional de Desarme de Haití, está orgulloso de este nuevo espíritu imperante en Bel Air y le pide a la gente que se involucre y se comprometa a invertir en el desarrollo de la región. “La situación de seguridad en el país, especialmente en Bel Air, había mejorado significativamente en los tres años anteriores al terremoto como resultado de la sinergia entre las acciones de la Policía Nacional Haitiana, la Misión de Estabilización de Haití de las Naciones Unidas (Minustah), la Comisión Nacional de Desarme y los residentes de áreas una vez consideradas sin derechos. Ahora es tiempo de invertir”, dice Fils-Aimé.
Los residentes de Bel Air han expresado claramente su deseo de una reclasificación del estatus de su barrio. Más de 40 mil residentes firmaron la petición de vecinos pidiendo que se levante la clasificación de zona roja. Adicional a la petición, se creó una cooperativa local (Coobelav) para plantar 5.000 semillas de árboles frutales y plantas ornamentales y se realizó un concurso de pintura entre decenas de artistas de este vibrante punto cultural de Puerto Príncipe.
“Nuestro deseo es tener una Bel Air verde de nuevo, pero aún más importante es la participación y el compromiso de cada persona”, afirmó un entusiasta joven, residente de Bel Air.
Los habitantes del barrio orgullosamente afirman que este histórico barrio de la capital de Haití se está volviendo cada vez más estable y quieren asegurarse de que el proceso continúe de esta manera. Apenas unos cuantos años atrás, en 2005 y 2006, la seguridad en el área era tan precaria que inclusive la Policía Nacional le temía a la violencia del sector.
Según un estudio de victimización realizado en ese período, 43% de los habitantes de Bel Air tuvieron que salir del barrio en esa época para escapar de la violencia.
La campaña por una Bel Air verde y segura también muestra que la región está abierta a inversiones desde antes de que ocurriera el terremoto que sacudió a la ciudad. Varios sectores, que en algún momento habían cerrado sus puertas debido a la violencia, ya habían reasumido su actividad comercial, ofreciendo servicios a la población que había estado privada de prácticamente todo.
En la actualidad, la ONG brasileña Viva Rio está interesada en continuar con la campaña con un énfasis especial en su aspecto ecológico. El terremoto afectó la seguridad en Bel Air; destruyó la prisión federal en Puerto Príncipe, permitiendo la fuga de los presos hacia varios barrios –incluyendo Bel Air- y levantando de nuevo los niveles de inseguridad.
En el espíritu de la campaña Bel Air Verde, Viva Rio está lanzando un nuevo proyecto llamado “Green roofs”, que introduce tecnología usada en diversos países europeos para implementar una agricultura comunitaria en los techos de las casas. Este proyecto contribuirá a un barrio aún más verde.
Aunque Bel Air ya no ese lugar que solía ser, aún es necesario incrementar nuestros esfuerzos y particularmente necesitamos crear más conciencia en las personas sobre o importante que es su participación en la reconstrucción del barrio.








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