La CND bajo el lente de la sociedad civil
Por Luiz Paulo Guanabara *
Consideraciones sobre a 53ª reunión de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas
Por tercera vez consecutiva participé de la reunión anual de la Comisión de Estupefacientes de la ONU (conocida como CND por su sigla en ingles), que se realizó entre el 8 y 12 de marzo en Viena. La Comisión fue establecida en 1946 como un órgano funcional del Consejo Social y Económico de las Naciones Unidas, ECOSOC y es el principal órgano político del sistema de control de drogas de la ONU, compuesto también por la Oficina contra las Drogas y el Crimen, UNODC, y la Junta de Fiscalización de Estupefacientes, JIFE.
Aunque el encuentro anual de la CND sea de carácter gubernamental y reúna delegaciones oficiales de los países miembros, también vienen participando en ella desde hace algún tiempo representantes de la sociedad civil. Inicialmente, lo hacíamos como simples observadores pero hoy día tenemos con derecho a presentar declaraciones en la plenaria durante las sesiones regulares.
Con excepción de un grupo minoritario de países, la participación de las ONGs en la CND parece ser apenas un requisito cumplido, para poder mostrar que la sociedad civil no está excluida de estos debates. La reunión de la CND es un proceso lento y burocrático, donde son discutidos borradores de resoluciones presentadas por los países miembros. Pero por encima de cualquier otra cosa, la reunión tiene el propósito de ratificar el prohibicionismo de la actual política mundial de drogas.
Algunas resoluciones buscan romper tabúes de la vieja y desajctaulizada cartilla de las Convenciones antidrogas de la ONU. Este año, España presentó la resolución E/CN.7/2010/L.11 sobre "Obtención de acceso universal a servicios de tratamiento, atención y apoyo para portadores de VIH, incluyendo consumidores de drogas inyectables en 2010”.
En sus observaciones reafirma la importancia de involucrar a la sociedad civil en la respuesta a la epidemia, en especial de los portadores de VIH y de los usuarios de drogas. En las reivindicaciones posteriores, el texto requiere de UNODC apoyo a servicios para usuarios de drogas que incluyan programas de reducción de daños como lo establece la Guía Técnica de la Organización Mundial de la Salud, la UNAIDS y UNODC en la resolución 2009/6 del ECOSOC.
Junto con Matthew Southwell, coordinador de la Red Internacional de Personas que Usan Drogas, (INPUD), hicimos lobby ante la delegación y diplomáticos de la misión brasileña para ganar apoyo para esta resolución. Matthew representa uno de esos raros casos de un representante de la sociedad civil que hace parte de una delegación oficial, la de Gran Bretaña. Y aunque fue tensa la discusión sobre la participación consultiva de usuarios de drogas en el proceso de decisión política de la CND, al final fue aprobada.
En relación a la reducción de daños, el año pasado ya había sido casada una pelea para incluir este término en la Declaración política y en el Plan de Acción. A pesar de la solicitud, liderada por Alemania y seguida por 26 países en la sesión final, el termino reducción de daños continuo excluido de los textos de la Comisión. Este anno no fue diferente.
Para entender esto mejor, debemos recordar que las decisiones de la Comisión de Estupefacientes son aprobadas por consenso. Si Estados Unidos, Cuba o Pakistán no concuerdan o si uno de los casi 190 países no esta de acuerdo, nada puede ser aprobado. Curiosamente, cuando se trata de obstruir la reducción de daños y de mantener el prohibicionismo y la guerra a las drogas a toda costa, Estados Unidos, Rusia, Cuba, Pakistán e Irán están de la mano. Con el titulo "EUA se declaran felices de trabajar con Irán en el combate a las drogas", la agencia Reuters resaltó que el delegado estadounidense Glyn Davis se encontró con Ali Asghar Soltanieh, iraní que preside la Comisión de Estupefacientes este año: "estamos muy felices de trabajar con el presidente, aun siendo él de un país con el cual tenemos divergencias". Son misteriosos los caminos del sistema global de (des)control de drogas.
Brasil apoyó la resolución presentada por España con un texto alterado, claro esta, para que no incluyese el término reducción de daños. La delegación brasileña es conocida por presentar resoluciones políticamente correctas. Hace algunos años presentó una resolución de reducción de daños muy aclamada por las ONGs que no pasó. Es criticada por no hacer lobby, no buscar apoyo junto a los aliados y posibles aliados, lo que hace que sus resoluciones lleguen debilidateas a la plenaria.
La aprobación de la resolución de España tiene un aspecto bastante positivo, pues la gama de intervenciones preventivas aceptables para lidiar con VIH esta referenciada en un documento técnico de UNAIDS que describe servicios básicos de reducción de daños. Siendo un documento ya aprobado por los países miembros, la CND no sintió mayor cambio de posición.
Otra importante resolución aprobada (E/CN.7/2010/L.6/Rev.1) se refiere a la adecuada provisión de medicamentos para el alivio del dolor. Decenas de millones de personas están sufriendo en este preciso momento en todo el mundo, especialmente en países en desarrollo, por la absurda e inhumana falta de opiáceos y otras sustancias para alivio del dolor.
El exceso de control sobre el suministro legal de drogas de la lista negra de las Convenciones antidrogas de la ONU, el celo ideológico de considerarlas demasiado peligrosas en eso de ser desviadas para otros finos que no sean medicinales o de investigación, o otros motivos prohibitivos, acarrean lechos y hospitales, cuando no el mismo piso, repletos de pacientes a quienes es negado el derecho que debería ser universal: alivio del dolor derivado de una enfermedad. Lo mas grave es que, a pesar de la existencia de paliativos a bajísimo costo, el paciente en agonía no tiene acceso a la medicina.
Otras frentes de batalla de las ONGs son los derechos humanos como norte del sistema de control de drogas de la ONU y el fin de la pena de muerte por violación de leyes sobre drogas, como ocurre hoy en 21 países. Ya tenemos ahora nuestra propia sala en el Viena Internacional Center. Fue allí que encontré un folleto de la Coalición Europea para Políticas de Drogas Justas y Efectivas, ENCOD, que resume el "problema de las drogas": las leyes de drogas son más peligrosas que las drogas en si mismas.
* Director ejecutivo de la organización brasileña Psicotropicus, Centro Brasileño de Politicas de Drogas
Traducción: Andrea Dominguez








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