Guerra a las drogas: una persecución racial y social

ENTREVISTA/Deborah Peterson Small

deborah-small-TOPO_0.jpgLa mayoría de las personas que están en las cárceles de diversos países del mundo por delitos relacionados con el tráfico de drogas son pobres y pertenecen a minorías étnicas. El ejemplo más significativo es Estados Unidos, donde los afro americanos constituyen apenas el 13% de la población del país pero al mismo tiempo, suman el 59% de la población encarcelada por este tipo de crímenes, de acuerdo con cifras de la Drug Policy Alliance.

La activista por los derechos civiles Deborah Peterson Small, ex directora legislativa del Sindicato de Libertades Civiles de la Ciudad de Nueva York, ha estudiado este fenómeno a través de los años y ha concluido que la llamada guerra contra las drogas ofrece a los gobiernos la excusa perfecta para ejercer control social sobre ciertos grupos poblacionales: pobres, minorías étnicas, jóvenes e inmigrantes, entre otros.

Desde su organización Break the Chains en Nueva York, Deborah y su equipo trabajan por una política de drogas justa y humana a través del empoderamiento de comunidades vulnerables y también promoviendo reformas legales. Una de estas reformas propone la eliminación de la disparidad de sentencias para porte de crack versus porte de cocaína: la sentencia por venta de 5 gramos de crack es de 5 años mientras que para obtener la misma sentencia por venta de cocaína se necesitan 500 gramos de esta droga. El impacto de esta desigualdad afecta principalmente sobre los afroamericanos.

Pero esta problemática no es exclusiva de Estados Unidos. De acuerdo con Deborah, quien ha visitado Brasil, Colombia y varios países de África y el Caribe, esta criminalización de los negros, los pobres, los hispanos, los inmigrantes y los jóvenes es común a muchas sociedades.

Comunidad Segura habló con esta abogada de Harvard, recientemente premiada con la distinción Robert C. Randall Award for Achievment in the Field of Citizen Action, dedicada a ciudadanos que contribuyen al funcionamiento de la democracia.

¿Por qué considera que la guerra contra las drogas es una forma de discriminación?

En São Paulo, Rio de Janeiro, África occidental, Europa, Argentina, el Caribe, Colombia y en casi todos los lugares que he visitado he visto lo mismo: la gente arrestada por crímenes relacionados con drogas son siempre personas pobres. En algunos lugares son también personas que pertenecen a minorías raciales e incluso religiosas. Pero siempre son los más pobres y marginados, lo que me hace creer que esto tiene que ver menos con drogas y más con control. Si la política de guerra contra las drogas fuera realmente una manera de controlar las drogas, los estados las controlarían en todos los lugares en los que las drogas están presentes y no sólo en los lugares pobres.

Los pobres generalmente ni siquiera consumen la mayoría de las drogas porque no tienen el dinero para hacerlo. Pero la guerra contra las drogas se ha convertido en una herramienta que usan los gobiernos para controlar a la gente en sus países, los cuales pueden ser económicamente inviables o políticamente problemáticos. También lo usan para controlar la juventud cuando no hay lugar para ellos en la fuerza laboral. Entonces, la criminalización es una de las herramientas que los gobiernos usan para manejar sus economías y si un gobierno quiere encontrar una razón para criminalizar a la gente, las drogas proveen una excelente excusa para hacerlo.

¿Por qué precisamente las drogas como excusa y no otra?

Porque el tema conlleva todo tipo de moralismos; la gente no lo cuestiona y cuando un gobierno dice: ‘voy a perseguir esta gente porque usa drogas’ en lugar de decir ‘voy a perseguir a esta gente porque es pobre’ o ‘porque son una minoría’ o ‘porque son jóvenes y me preocupa que se vuelvan rebeldes’ la gente no lo va a censurar. La guerra contra las drogas proporciona una buena coartada para implementar una variedad de agendas.

¿Pero cuál sería el beneficio de controlar estas minorías? Es decir ¿cómo se beneficiarían los estados de esta criminalización de los pobres, si sabemos que cuando estas personas van a prisión probablemente se van a comprometer más en actividades criminales?

Depende. Si lo vemos desde la experiencia de los Estados Unidos, lo que podría decir es que hay una relación entre el movimiento de derechos sociales (a través del cual las minorías raciales han hecho valer su derecho de tener las mismas oportunidades que otras personas en la sociedad) y la llegada de la guerra contra las drogas porque lo que la guerra contra las drogas permitió a nuestro gobierno fue ignorar aquellas demandas y criminalizar a la gente. En la etapa anterior a la reivindicación de los derechos civiles, podías ser arrestado por ser una persona negra que habló de manera incorrecta a una persona blanca, o por mirar a mujer blanca de una manera equivocada, o por estar en lugares donde no deberías estar. El movimiento de derechos civiles hizo esto inviable: ya no se podría más criminalizar a las personas por ser negras. Entonces, con la guerra a las drogas puedes decir que son criminales y perseguirlos y entonces puedes alcanzar el mismo objetivo.

¿Y qué se logra con eso?

Las drogas son omnipresentes en la sociedad  y esto fue lo que me costó un poco más de tiempo concluir: toma más dinero y esfuerzo darle a la gente vivienda digna, educación y oportunidades económicas de lo que cuesta simplemente encerrarla tras las rejas. Y si lo que buscas como político es hacer lo menos posible, pues al encarcelar la mayor cantidad de gente que puedas, desviarás el problema. De esa manera, los gobiernos se excusan y dicen: ‘el problema no es la pobreza sino la criminalidad y miren toda esta cantidad de gente presa, el crimen es un problema muy grande y hay que encarcelar’. Y luego argumentan que la gente que está en esa situación es pobre porque está relacionada con criminales, en lugar de reconocer que es pobre porque viven en una estructura económica y social que los encierra en la pobreza. Mi conclusión es que muchos gobiernos están dispuestos a gastar más energía y dinero en encerrar personas por drogas y otros delitos de lo que están dispuestos a gastar en mejorar las condiciones de vida de las personas.

¿Existe algún estudio que compare los costos de inversión social con represión por guerra contra las drogas y muestre qué es más eficiente?

Sí, tenemos estudios que miran el impacto de la guerra contra las drogas en comunidades pobres de personas negras. El costo de encarcelación es alto: de 15 a 20 mil dólares al año por preso, pero lo que costaría darle a una persona educación, vivienda decente es aún mayor. Definitivamente, invertir en la gente implica un gasto inicial mayor pero el retorno a largo plazo es muy alto porque esta gente empieza a pagar sus impuestos y a retribuir a la sociedad en lugar de estar en una prisión. Desafortunadamente, los políticos tienen una visión de corto plazo y no se preguntan dónde estará la sociedad en 15 o 20 años, si no que piensan dónde estarán ellos en el próximo ciclo de elecciones. Por eso venden al elector ideas como que en el futuro inmediato van a reducir el crimen y a encerrar ‘estos tipos’… Es mucho más difícil invertir en programas a futuro, de los cuales como político tú no vas a poder tomar crédito tan fácilmente.

Pero no es sólo cuestión de discriminación racial…

No, porque si tú tienes dinero en Estados Unidos, puedes usar drogas, no importa qué color tenga tu piel. Pero es una cuestión de quién es la gente que va a seguir pagando el precio de nuestra política de drogas: serán mayoritariamente jóvenes, la mayoría de ellos negros e hispanos… Y seguimos usando la excusa de que lo hacemos porque queremos protegerlos, porque no queremos que acaben siendo adictos. Personalmente tengo un problema con la idea de sacrificar generación tras generación de jóvenes negros e hispanos para mantener la idea de que estamos protegiendo a los jóvenes blancos. Ese no es el país que queremos. Hay una razón por la cual no tienes más gente blanca en las prisiones y no es sólo por la acción de la policía, es porque la comunidad misma no toleraría. Tiene que ver con la forma como unos interactuamos con otros en la comunidad y la forma como criamos nuestros hijos. Nosotros somos tolerantes con ese castigo hacia nuestros jóvenes mientras otras comunidades son intolerantes con ese castigo hacia sus jóvenes.

Algunos estudios recientes muestran cómo en Brasil también las personas pobres y negras son castigadas con mayor severidad por la ley en lo que tiene que ver con delitos relacionados con drogas, ¿cree que esto es una tendencia mundial?

He estado en Río y Salvador y lo que veo es, primero que todo, que existe ese mito de que Brasil no es racista y está lleno de oportunidades para los negros. Pues no es así, sí es racista. En segundo lugar, veo que la gente más pobre es la que esta involucrada en el mercado de drogas, debido a la ausencia de otras oportunidades económicas pero a la vez, la mayoría de personas que les compran drogas no son personas pobres, sino personas pudientes. Vi lo mismo en Colombia. También me di cuenta de que los negros y los indígenas (en Brasil y en Colombia) son los principales objetivos de la guerra contra las drogas, aunque ellos no representan el grupo que más usa drogas. Todo esto funciona como un control social y la policía es instruida para usar la ley en ese sentido.

¿Cómo sería un escenario de post prohibición en los países productores?

Estuve en Colombia recientemente y me preocupa lo que pasa con los países productores porque francamente la situación en estos países en un escenario de post-prohibición sería muy similar a la situación de las comunidades urbanas en las que hay un gran número de personas sobreviviendo a partir de la venta de drogas. Si cambia la ley pero no se les da algún lugar, alguna otra opción de supervivencia a estas personas, entonces simplemente va a aumentar el nivel de sufrimiento en esas comunidades. Colombia no siempre produjo cocaína, Colombia produce cocaína hoy debido a las políticas de EEUU y la situación interna en la que los actores en conflicto buscan financiación con la venta de drogas.  También es una forma para que el gobierno colombiano evada su responsabilidad con el desarrollo económico. El gobierno puede decir “no podemos desarrollar esta área porque están cultivando coca”, y pueden mandar los aviones norteamericanos a fumigar la coca, a desplazar la gente de sus tierras hacia las ciudades para vivir en el equivalente de las favelas en Colombia y luego pueden usar la tierra para agro negocios para grandes plantaciones de palma, biocombustibles que hacen mucho dinero pero la gente queda en muy mala condición y esto empeora aún más la criminalidad en las ciudades. Así que para mi es una cuestión de cómo emplear mejor los recursos, de una manera más justa.

La situación de África no es más alentadora…

Lo que pasa en América Latina se parece con lo que está empezando a pasar en África occidental, especialmente en economías débiles como Nigeria o Guinea Bissau. El dinero de las drogas es una fuente de ingreso para mucha gente desesperada por producir dinero de la forma que sea, esto incluye violencia y adicciones. Pero nadie pone atención al problema porque África es considerado un continente de enfermedades, entonces se ve el tema como ‘una enfermedad más’ (encima del HIV, el hambre, la guerra). En mi opinión, realmente todo esto es acerca de una sola cosa: la forma como el “norte” impone políticas al “sur”… Políticas que son muy adversas a las democracias y al desarrollo.

Parecería que con la administración Obama hay algún cambio. Hillary Clinton recientemente reconoció en México la responsabilidad de EEUU en el negocio de las drogas…

Eso es solo decir la verdad. La cuestión es, más allá de las palabras, qué están preparados para hacer: no sé, ¿van a mandar más tropas y dinero para pelear contra los carteles como acontece con el Plan Colombia? ¿O están dispuestos a reducir el ingreso de armas a México a reducir el consumo en Estados Unidos?

Más información:

"The Marijuana Arrest Crusade in New York City: Racial Bias in Police Policy 1997-2007" Investigación de Break the Chains y Queens College sobre detenciones por porte de marihuana en Nueva York

Foto: Break the Chains

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
CAPTCHA
This question is for testing whether you are a human visitor and to prevent automated spam submissions.
Image CAPTCHA
Copy the characters (respecting upper/lower case) from the image.