¿Reinserción de un soldado?
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El 22 de octubre de 1982, en el Hospital General de Puerto Príncipe, Maryse trajo al mundo a su único hijo, Rood, de quién cuidará ella sola, pues el padre estaba ausente. Maryse era vendedora de ropas de segunda mano en el mercado de la ciudad, en Bel-Air, donde también vivía. Bel-Air era el barrio histórico del siglo XVIII, de los grandes comerciantes y burgueses de Puerto Príncipe pero, poco a poco, por una serie de acontecimientos políticos desestabilizadores, se transformó en lo que llamamos de un "bidonville*", uno de esos barrios donde la gente vive unos sobre otros, donde el metro cuadrado de espacio es utilizado para una vivienda precaria, un barrio pobre donde reina casi siempre una mezcla de miseria y de violencia sin control. Pero el pequeño comercio de Maryse permitió a su hijo dar sus primeros pasos, crecer como todos los niños de su edad e ir a la escuela. Rood vivía entonces con su madre en la calle St. Côme, en el corazón mismo de Bel-Air.
A los 20 años, Rood frecuentaba el liceo Léo Défaye, en Pacot, otro barrio de la capital haitiana. Durante un día de escuela, entre los 2002 y 2003, durante la hora del recreo, Rood vio, por primera vez, un arma de fuego, que uno de sus amigos había llevado a la escuela. Él todavía recuerda que era un arma del calibre 9 mm. Rood se quedó sorprendido, pero recuerda que la miró y la manipuló, sin tener mucha noción de lo que estaba haciendo. ¿Por qué ese amigo la había llevado a la escuela? Se podría pensar que Haití estaba a punto de sufrir otro momento político violento, pues si un alumno de veinte años decide ir a la escuela con un arma sin que eso impresione a nadie, eso podría significar que había un cierto aire de anarquía -o de pánico- en las calles de Puerto Príncipe. ¿Cómo este joven había conseguido el arma y con que qué finalidad? En aquel entonces para Rood ese no era un tema importante.
De hecho, el año 2004 fue para el país como un huracán furioso, generando en todos un sentimiento de gran pánico, de miedo. El Presidente del momento, Jean Bertrand Aristide, deja el país bajo una fuerte presión nacional e internacional. Bel-Air, al igual que otros "guetos" de la capital haitiana, Cité Soleil o Martissant, vivarán una época de alta intensidad de la violencia.
Estos barrios conocen efectivamente un desencadenamiento de la persecución contra los jóvenes implicados en la violencia política. Es frente a esa realidad con colores de sangre y de muerte que Maryse decide muy rápidamente dejar la calle St. Côme e irse a vivir a algunas calles más arriba, en Fort National, más cerca de su familia y lejos del corazón del conflicto. Porque St. Côme es una "base" que reúne un grupo de jóvenes amigos que crecieron juntos, el lugar donde Rood creció. Una "base" es como una sede social de una gran empresa, es en ese lugar que el PDG trabaja, es ahí que todo se hace y se rehace, el lugar donde todo se discute, es ahí que todo se decide, el lugar donde está el poder.
St. Côme es, por lo tanto, una sede social de un grupo de jóvenes del “gueto” de Bel-Air que concentran el poder en sus manos. Por eso, es importante comprender que incluso con el miedo de una pobre madre sin medios de defensa delante de esa realidad, su voluntad de proteger a cualquier precio para que Rood pueda desvincularse de verdad de ese grupo, lo ayuda para que salga de la zona. Por eso, Maryse, teniendo como hijo único a Rood, sacrificará su comercio reuniendo todos sus ahorros y lo enviará a la República Dominicana. Rood prepara su viaje y sale del país ese mismo año 2004 para el país vecino con sus $4.000 HTG 1 y la esperanza de vivir allí una vida mejor, más tranquila, y especialmente sin miedo.
En República Dominicana, Rood vive en un pequeño hotel de carretera gracias al dinero de su madre, donde se ejerce la prostitución, sin hablar una palabra de español y sin conocer a nadie. En esa situación se encuentra sólo unos cinco meses, durante los cuales descubre otra triste realidad de la vida: la prostitución, el medio que usa para poder sobrevivir.
Pero fue la homosexualidad y la pedofilia lo que más repugnó a Rood. Él conoció una nueva forma de violencia que no pudo aceptar ni soportar. Además, no consiguió encontrar ninguna fuente de rendimiento, sus ahorros disminuyeron poco a poco y él prefirió volver a su país, reencontrar a su madre y a su familia, reencontrar su "base" y a sus amigos. Porque, según Rood, si su pobre destino, su "pobre" vida debe ser en la calle, que al menos lo sea en su barrio, el lugar donde él nació. Recordó, sin embargo, haber dejado República Dominicana en el periodo de las elecciones presidenciales, en las cuales fue electo Leonel.
Cuando Rood regresó a Bel-Air, la situación había empeorado. Las calles están "blancas" 2, el "gueto" estaba vacio. Era como estar en el desierto 3. En el reencuentro con su "base", sus amigos… los sentimientos eran diferentes, Rood cuenta que en aquel momento ellos ya portaban armas. Para él, era una situación sin salida. Podía volver a trasladarse, pero ¿a dónde? Esos años, entre 2004 y 2005 fueron años de miedo generalizado, en que todos desconfiaban de todos.
Salir de Bel-Air para irse a vivir a otro barrio, explica Rood, era como elegir morir, pues el día que la población de ese nuevo barrio supiese cuál era tu "origen", es decir, que venía de Bel-Air, podría significar una sentencia de muerte. Una vez más, según Rood, si es para morir que sea en su casa, en su calle, en su "gueto", en Bel-Air. La única opción era volver a la “base”, armarse y agradecerle a Dios por cada uno de los días que le restaban.
Fue en ese momento que Rood aprendió a manejar armas de fuego (entre ellas una pistola, 38,9 mm. y varios tipos de fusil -MI, GL T65, etc.)… su preferida era el T65, confiesa. La primera vez que disparó, fue al aire, para probar una nueva arma que la "base" le había comprado. Rood la portaba todos los días encima, garantizando que nunca la llevaría a casa, en Fort National, donde él vivía con su madre, cumpliendo los deseos de ésta. Pero Rood ganó fama por su arte para manejar armas, así como Picasso usaba su pincel o Sydney Bech su voz de soprano… con un arte excepcional que impresionaba a todo el mundo y hacía de cada una de sus acciones una escena de cine.
¿Sus acciones? ¿Su papel? Rood dice que su rol era de cobertura en la "base", si había un ataque contra su "base" su deber era protegerla. Su capacidad y talento para manejar un arma le permitía no tener miedo a la acción cotidiana en un contexto de guerra: el enfrentamiento contra la Policía Nacional Haitiana (PNH), contra los militares y contra las "bases" enemigas. Rood admite, sin embargo, que tuvo realmente miedo una sola vez. Fue el día del cumpleaños de su madre, el 4 de abril de 2005, cuando una “base” rival hizo una incursión a su “base” y disparó contra él y sus amigos. Un verdadero soldado respeta los principios básicos de supervivencia, el de tener el control de su arma para hacer uso de ella en cualquier momento, en esa ocasión, Rood fue herido de bala, pero sin gravedad.
Los días eran siempre igual para Rood durante ese período: levantarse, ir al encuentro de su "base" y sus amigos (estar siempre juntos es un principio de la "base"), armarse, atacar si fuese necesario, volver a casa con su madre (siempre sin portar el arma), lamentar un la muerte de los amigos que murieron ese día y agradecer a Dios por haber tenido un día más de vida. Todos los días eran iguales hasta el 22 agosto de 2006, día en el que se realizó una gran fiesta en Bel-Air a favor de la Paz, día en el que él fue preso, junto con otras 21 personas, por la PNH.
Rood fue preso y encarcelado por cuatro meses, siendo liberado el 22 de diciembre del mismo año por falta de pruebas, según nos comenta. A la salida de la prisión, las cosas cambiaron para Rood. Él regresó a la casa de su madre muy avergonzado y le promete que esta vez iba a cambiar de verdad, que no volvería a la "base", que nunca más portaría un arma ni la usaría. Él le dijo: "Map mache sou lod ou manman" 4.
Es en este contexto que cabe mencionar la creación de un programa de Desarme, Desmovilización y Reintegración (DDR), que estaba siendo implementado en colaboración entre la Comisión Nacional de DDR (CNDDR), presidida por Alix Fils Aimé, y la Minustah.
Este programa DDR era ofrecido a los jóvenes de diferentes barrios vulnerables que vivieron esa última ola de violencia 5, los cuales deseaban voluntariamente entregar su arma en contrapartida de una reinserción profesional y social contando con el apoyo de esas instituciones. En ese contexto de diálogo instalado entre las autoridades -nacionales e internacionales- y las "bases", Rood no tiene otra elección sino que reinsertarse o volver a las calles, que es otra forma "prisión", pero al aire libre.
Su proceso de reinserción fue una etapa de paciencia y sufrimiento, porque él no tenía ya armas para entregar a su salida de la prisión, y no podía beneficiarse del programa DDR. Entonces ¿Qué podía hacer? ¿Adónde ir? ¿Quién podría ayudarle? En ese momento, a principios del año 2007, que Rood encuentra un amigo que le ofrece la posibilidad de entrar a estudiar en la Universidad. Pero estudiar significa un costo más en su rutina diaria difícil de asumir.
Rood no tenía los medios económicos para poder pagarse los estudios, ni su madre que había perdido todo cuando sacrificó su comercio para proteger a su hijo. Pero fue gracias a ese amigo que empezó a trabajar y a vincularse a otros jóvenes que trabajaban en proyectos de promoción de la paz y el desarrollo para Viva Rio.
No sin esfuerzo, Rood consiguió comprarse una máquina de fotos que se volvió su nueva arma de vida, y no sólo para su supervivencia, como aquella otra que él portaba algunos años antes. Él consiguió un trabajo de fotógrafo dando a conocer los proyectos de Viva Rio.
Rood no habla mucho sobre el período de gran violencia, ya que sus recuerdos son todavía hoy duros y dolorosos, pero este proceso le ayudó a tomar conciencia de sus acciones, de esa página negra y sangrante de su vida, página que ha conseguido superar pero a la que todavía le debe el proceso de luto.
Porque, a pesar de todo, en la "base", le recuerdan sus acciones del pasado, recordándole lo que él era hace algunos años, ese "bandido que hoy en día trabaja para Viva Rio". Rood sufre con eso. Sufre porque esa regla de estar siempre juntos es tan fuerte que Rood no consigue separarse definitivamente de la "base", pero él se consuela diciéndose a sí mismo: "Lo que está hecho, lo está, miremos para adelante".
Los miembros de la "base", sin embargo, no confían más en él como antes, porque Rood no usa más la violencia hoy en día, pero él sigue compartiendo algunos ratos con ellos. Rood tiene dentro de su "base" un papel de constructor de paz, con el propósito de ayudarles a pensar en buscar un trabajo para reintegrarse y poder vivir una vida normal.
¿Cualquier soldado puede reintegrarse si consigue un trabajo? El ejemplo de Rood es una prueba concreta de que la reinserción profesional y social de un soldado de Bel-Air es posible. Para Rood la falta de empleo es una de las causas de la violencia. A pesar de todo, Rood considera que la sociedad es muy dura a veces.
De hecho, Rood sigue buscando todos los días un lugar confortable y digno en el seno de la sociedad, a pesar de las discriminaciones y exigencias que pueda vivir. Afortunadamente para él, la Justicia ya lo "castigó", lo juzgó por sus acciones y le devolvió la libertad. Esa experiencia de prisión, esa experiencia de vivir en un grupo de "bandidos", de criminales, fue lo que le hizo tomar consciencia de que ser "siempre" bandido significaba tener una habitación permanente en un centro penitenciario.
Su reinserción fue facilitada gracias a su voluntad y ser joven, cosa que le permitió creer y construir un proyecto de futuro, además de mantener vivos sus ambiciones y sueños. Aunque Rood destaca también la importancia de que los proyectos de promoción de la paz y del desarrollo llegasen en 2007 a la zona de Bel-Air, proyectos que le abrieron la puerta a una reinserción real.
Actualmente, Rood hace un trabajo de calidad, adora su trabajo y está orgulloso de él. Quiere mejorar cada vez más en su capacidad profesional, para poder atender las necesidades de sus hijos, para poder asumir el papel de padre, él que sabe lo que es vivir sin tener uno, y disfrutar los momentos de felicidad que la vida pueda ofrecerle. Rood es un buen ejemplo para que otros jóvenes busquen mudar su vida cada día, para ello es necesario promocionar intervenciones para la reinserción profesional y social sustentable. Rood es ahora un actor de Paz, y en contraposición a otros soldados en el mundo, en Bel-Air se busca mudar la situación y construir un barrio con los colores de la paz.
* El proceso de bidonvilización es descrito por el sociólogo haitiano Pierre-Charles Gerard (acceso web 27/07/2009) como “la degradación del tejido urbanístico y el crecimiento incontrolado”.
1 Unos US$100.
2 Expresión criolla que significa lo contrario de la expresión francesa “la rue est noire de monde” (“la calle está negra de gente”), o sea, no había nadie en la calle.
3 “Desierto”: es también el nombre de la “base” de St. Côme.
4 “Camino bajo tus ordenes, mamá”.
5 Bel-Air, Cité Soleil y Martissant.
Traducción: Rebeca Pérez. En este artículo se ha respetado la forma de expresarse del joven protagonista de la historia.








Comentarios
realmente es un ejemlo de la
realmente es un ejemlo de la voluntad del ser humano de poder encontrarse consigo mismo y lograr darse cuenta de que exsiten otras formas de superarse en la vida, en realidad en esas circunstancias era muy dificil. Ah, si se pueden dar cuenta tambien, de nada sirvió tratar de huir hacia otro país solo en casa, en su hogar y cerca de la familia los hombres pueden cambiar.
Lindo ejemplo de vida
Alex, Chile
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