Policía especializada en atención de adolescentes

Policia_Peru_TOPO_0.jpgImagine una comisaría juvenil en la que en lugar de aislamiento e intimidación existan diálogo y respeto. Un espacio en el que no haya celdas sino salas de reflexión y en el que el policía que reciba al menor en conflicto con la ley esté capacitado para ofrecer un trato digno y sea asistido en esa tarea por psicólogos y trabajadores sociales. Y sobre todo, imagine una comisaría de policía con una reincidencia de menores en conflicto con la ley de apenas 3%. ¿Utópico?  No, verídico.

El lugar existe y está ubicado en uno de los barrios más vulnerables a la delincuencia juvenil de Lima, Perú. Durante los cinco años que lleva en funcionamiento el Proyecto de Justicia Juvenil Restaurativa del distrito El Agustino, la comunidad de este barrio ha sido testigo de una importante transformación en la vida de muchos de sus jóvenes y en las relaciones entre éstos y la policía.

Con 185 mil habitantes, 60% de su población viviendo en extrema pobreza y altos índices de criminalidad, El Agustino debía actuar rápido para contener un problema desbordante de criminalidad. Y las cosas han empezado a cambiar como resultado de un proceso que inició en 2005, cuando la Fundación Terre des Hommes, la Asociación  Encuentros, la Casa de la Juventud Lima y la Comisaría de Policía de El Agustino empezaron a implementar este proyecto, cuyo pilar fundamental es una relación con los jóvenes infractores basada en el respeto a su dignidad.

Entre 2005 y 2009 el equipo del Proyecto Justicia Juvenil Restaurativa atendió 1.055 adolescentes entre 14 y 17 años de edad en conflicto con la ley penal. De ellos, 576 fueron atendidos desde la sede policial, en el distrito de El Agustino y la mayoría de las infracciones cometidas tuvieron que ver con infracciones contra el patrimonio (robos y hurtos).

Este proyecto -modelo no sólo en Perú sino en toda Latinoamérica - ha logrado en cinco años lo que la justicia ordinaria no había conseguido en décadas de abordaje represivo: bajar las tasas de reincidencia delictiva de 55% antes de la implantación del proyecto, a 3%.

La policía juega un papel central en esta transformación. El comisario de El Agustino, el comandante Daniel Llaury Linares (foto), ha hecho parte del proceso desde el inicio y es uno de los más férreos defensores de la Justicia Juvenil Restaurativa, JJR.

ComandanteD_LL.jpgSu convicción se basa en los resultados alcanzados en su comunidad, pero se sustenta en una vivencia personal de infancia. "Cuando  yo tenía 12 años fui detenido abusivamente por la policía por el solo hecho estar manejando una bicicleta. La policía creía que yo me la había robado y me metieron a una celda con adultos en una comisaría desde las nueve de la mañana hasta las diez de la noche en el año de 1974, en pleno gobierno militar. Yo provenía de una familia disfuncional, sin padre, y vivía  sólo con mi madre así que decidí no contarle nada a mi ella por temor a que me pegara. En ese momento nació mi compromiso de ser policía, pero de ser un policía que realmente cumpliera con las normas y que no fuera abusivo, como el policía que me tocó conocer en ese entonces", recuerda Llaury.

Módulo modelo

El eje central del trabajo realizado con menores en conflicto con la ley  -y mayor orgullo del proyecto para la Comisaría de Policía de El Agustino- es el I Modulo Especializado en Atención de Adolescentes en Comisarías, primero en su tipo en toda Latinoamérica, según explica Llaury, y construido en mayo de 2008. 

"Venimos aplicando el sistema de JJR desde el año 2005 pero muy rápidamente nos dimos cuenta de que faltaba un lugar y personal especializados para la recepción exclusivamente de jóvenes. El Módulo llena ese vacío".

Este lugar tiene tres ambientes: una sala de reposo, que es en donde descansa el adolescente privado de su libertad y que cuenta con servicios básicos y un ambiente digno donde el chico puede reflexionar. La sala de entrevistas, donde trabajan los operadores de justicia y que tiene un vidrio de reconocimiento para que la víctima y los testigos puedan reconocer al adolescente sin herir susceptibilidades y un patio de descanso (foto), donde los menores de edad pueden entrevistarse con sus familiares.

Patio.jpgEl Módulo y el tratamiento ofrecido por los policías especializados, han hecho que la tasa de corrupción y agresión física por parte de los policías hacia los adolescentes sea de 0%, de acuerdo con Llaury.

Malos precedentes

La necesidad de introducir cambios en el sistema juvenil de justicia fue respaldada por los hallazgos de una investigación realizada en 2002 por la Fundación Terre des Hommes que identificó algunos de los problemas del sistema de justicia juvenil en el Perú referidos a la intervención policial y el tema de la especialización y capacitación.

El punto de partida de las deficiencias era la inexistencia de una especialidad en justicia juvenil, tanto en el ámbito policial como en el campo del Ministerio Público y Judicial. Más en detalle, la investigación encontró que se presentaban problemas como retención arbitraria de adolescentes, uso excesivo de la internación preventiva y falta de capacitación continua para los operadores policiales y de justicia en general.

Un estudio realizado por COMETA en el año 2004 ratificó que la policía de El Agustino realizaba un gran número de retenciones ilegales de adolescentes y que rara vez les informaba a los menores sobre sus derechos. De acuerdo con la pesquisa, solo 5.26% manifestó haber recibido algún tipo de información al respecto.

Esposados.jpgComo si todo esto fuera poco, en muchos casos, no se ubicaba a los padres o responsables de los adolescentes.

Todo eso hizo evidente la necesidad de habilitar un ambiente en la comisaria de El Agustino que brindara privacidad y reserva de la investigación y que respetara todos los derechos de los menores, entre ellos el de que las diligencias se practiquen en un ambiente separado al de los adultos en conflicto con la ley para resguardar el derecho a la reserva del caso y/o la identidad de los adolescentes investigados.

Con la habilitación del Modulo Especializado de Atención de Adolescentes en Comisaría se ha permitido establecer un circuito y procedimientos integrado y centralizados de atención a los adolescentes detenidos en cualquiera de las cinco comisarías de la zona.

Buenas perspectivas

De acuerdo con el Comisario Llaury, gracias al trabajo de los últimos cinco años en El Agustino se ha logrado generar un modelo de intervención en materia de adolescentes en conflicto con la ley penal y la atención a la víctima. La centralización de la intervención que propone el modelo ha permitido establecer mayor y mejor coordinación entre las cinco comisarías del distrito.

En la mayoría de los casos atendidos se ha logrado ubicar y garantizar la presencia de los padres o responsables de los adolescentes y los informes policiales son entregados en menor tiempo a los fiscales (entre 15 y 20 días).

Desde el punto de vista de los jóvenes, el proyecto ha hecho posible que 100% de los adolescentes atendidos reciban un trato digno y humano. El ambiente del módulo disminuye los riesgos de fuga, de autoagresión e inclusive de agresiones al operador policial; además facilita de manera segura la identificación del adolescente por parte de la víctima y garantiza la reserva del caso, el control adecuado y la confidencialidad.

JovenesIncluidos001.jpgExiste una mejor percepción del adolescente y su familia hacia la figura del policía y la autoridad en general. "El 100% de los adolescentes tiene la oportunidad de conversar de manera libre sobre lo que ocurrido. Se ha observado en los adolescentes un cambio importante en su conducta y reacción en la comisaría, tiene un espacio adecuado para reflexionar", explica el Comandante.

Todo el proceso ha contribuido a que los adolescentes sean menos estigmatizados dentro de la institución y ante la comunidad pues tanto la víctima como la comunidad mejoran su percepción y participación, sintiéndose responsables de abrir espacios de encuentro (en el caso de la víctima) y sociales (en el caso de la comunidad) para los adolescentes en conflicto con la ley.

Finalmente, desde la óptica de las víctimas, una de las grandes victorias es que se ha logrado llevar adelante muchos más procesos restaurativos para las víctimas, garantizándoles un ambiente seguro y disminuyendo así los riesgos de agresión.

"Existe una mejor percepción de la víctima hacia la figura de la policía y la autoridad en general.  La víctima participa activamente, constituyendo ello a la no estigmatización del adolescente y al compromiso de la comunidad en la reinserción del adolescente y la víctima", puntualiza el Comisario.

La atención especializada de la policía, el trato diferenciado hacia los adolescentes, por su misma condición de desarrollo, hace que exista un cambio radical en su conducta y su percepción hacia el operador policial que lo atiende. El estrés, la agresión disminuye, ambas partes pueden comunicarse y relacionarse con respeto.

Por todo ello, para Llaury una policía que trabaje de manera preventiva y activa en la comunidad y que vea al joven como un sujeto de derechos y un individuo con gran potencial para la comunidad, no es una utopía sino la realidad de su día a día. "Garantizar la seguridad y el respeto a la dignidad durante la detención ha permitido que el adolescente tenga una actitud distinta, sin resentimiento y con respeto hacia la policía, además de haber permitido que tenga un espacio de reflexión que contribuye a promover su responsabilidad y autoconocimiento", concluye orgulloso el Comisario de El Agustino.

Fotos: Comisaría de Policía de El Agustino

Comentarios

modelo especializado de atención a adolescentes

Mis felicitaciones. Así, como el dr. Daniel llaury, debería sert todfos los comisarios, todos los policias. Si se puede!

Delincuencia de jovenes y venta de droga

A quien corresponda hoy sab 08 de enero del 2011 siendo las 5:23pm en la av santa rosa y pasaje los rios en el 7 de octubre el agustino hay mas de 15 personas vendiendo esta mal de algunos y ademas robando A algunas motos que pasaan con pasajeros y para hacerlo mas increible esto es la puerta del anterior dirigente de la cuarta zona. Esto no puede seguir pasando, hay varias personas que quisieramos vivir tranquilamente y transitar por nuestra zona en la que vivimos. Espero que el alcalde del agustino (vistor salcedo) nos ayude ha hacer algo por nuestra tranquilidad o sino los policias con ayuda nuestra podamos hacer algo contra estas personas que no hacen mas que hacer su territorio donde hacen y deshacen como a su antojo y sin que los policias en conjunto con el alcalde sumado la poblacion haguemos algo. Esta copia se la enviare a diferentes entidades del arden publico hasta que hagan caso al llamado de nosostros los afectados.

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