Consejos Ancianos modernizan la justicia en Pakistán
ENTREVISTA / Ali Gohar

Para muchos pakistaníes, las estaciones de policía ya no son los lugares amenazantes que solían ser. Sus puertas están abiertas no sólo para el registro de crímenes, sino también para aquellos que buscan soluciones a sus problemas y consejería jurídica.
Este es el resultado del trabajo de Ali Gohar, fundador de la organización Just Peace International, que introdujo prácticas tradiciones de resolución de conflictos en estaciones de policía en diversos distritos en paquistaní en los últimos años. “Yo modernicé una tradición ancestral en el país”, afirmó Gohar, en entrevista exclusiva para Comunidad Segura.
Gocar fundó la ONG con el objetivo de promover la paz y después de haber trabajado en el servicio social durante varios años. Pero fue durante el año pasado estudiando en Estados Unidos que vino la inspiración. “Yo estudié Justicia Restaurativa en la Universidad Menonita del Este y percibí que tenemos en nuestro sistema Jirga, que es tan antiguo como la cultura Pashtu, los medios para mitigar conflictos en dirección hacia la construcción de la paz”, afirma.
Él abrió oficinas dentro de las estaciones de policía para adultos mayores que tenían una buena representación en la comunidad, siguiendo el mecanismo de la Justicia Restaurativa para fomentar la reconciliación dentro de la comunidad. “No es raro que los conflictos, cuando llegan al Sistema Judicial, generen más violencia debido al tiempo prolongado, la corrupción y el costo de los procesos. La gente sale de la Justicia o como ganadoras o como perdedoras, no existe la reconciliación y eso es base de retaliaciones, muertes y aumento de la violencia”, afirma Gohar.
Al rescatar los principios de los consejos ancianos, la organización promueve el consenso en áreas en las que, de acuerdo con Gohar, la paz es un tema sensible y donde “los hombres usan armas como las mujeres usan adornos”. Muchas áreas de Pakistán están en conflictos que van desde luchas en las fronteras hasta hostilidades locales que llevan mucho tiempo.
Los ancianos, sin embargo, continúan aprendiendo. Dentro del programa, se realiza el entrenamiento de los mediadores y de los policías en los fundamentos de los derechos humanos, las mujeres son educadas para formar consejos paralelos y los límites del Judiciario no son extrapolados. “En nuestro idioma, el termino para justicia es adal. Lo que estamos haciendo es muslahath, que en nuestra lengua significa convertir lo que está equivocado en correcto”, explica.
¿En qué es innovador el Proyecto de Resolución de Conflictos?
El proyecto en la provincia de Khyber Pukhtoon Kwa involucró un entrenamiento de ancianos y de la policía en alternativas para la resolución de conflictos en el Jirga, nuestro sistema tradicional, y bajo los principios de la justicia restaurativa. También incluimos la resolución de casos en las estaciones de policía sin la interferencia de la policía o del Sistema Judicial.
Nuestro proyecto, llamado Desvío, aparta a los jóvenes de las estaciones y de ingresar al sistema judicial. Los mismos ancianos del Programa de Resolución de Conflictos, también participan en este programa, principalmente en los casos que involucran agresiones por parte de los jóvenes de la comunidad, con el objetivo de rehabilitarlos.
¿Cuándo comenzó el proyecto con las estaciones de policía?
En 2008 con el financiamiento de la Fundación Asia y de la Embajada de Australia y terminó en 2010. Hoy todavía trabajamos con la policía, teniendo como base el trabajo voluntario y ya lo introdujimos en los distritos más violentos, los que fueron desocupados por el Ejército durante operaciones recientes.
¿Cuántas personas fueron beneficiadas?
El proyecto cubrió los distritos de la SWAT, el alto DIR, el bajo DIR y estamos trabajando ahora también en el distrito Buner. En Khyber Puktoonkhwa introdujimos el proyecto en 130 de las 214 estaciones de policía de la provincia. El proyecto cubre toda la población que está bajo jurisdicción de las estaciones y se responsabiliza por todas las cuestiones, desde las pequeñas agresiones hasta los casos de homicidio.
¿Qué lo inspiró a llevar los ancianos hacia las estaciones?
Yo soy de la tribu Pashtum, que está presente en Afganistán y en Pakistán y nosotros nos consideramos la mayor y más vieja tribu del mundo. Nuestros cinco mil años de historia son famosos y tenemos un sistema tradicional que permanece con nosotros, llamado Jirga, o Consejo Anciano, que no sólo resuelve conflictos sino que además cuando había Estado, guiaba el área pashtu por consenso.
Nosotros organizamos el primer seminario internacional sobre Justicia Restaurativa en Pakistán en 2003 y en 2008, introdujimos a los ancianos en las estaciones de policía en dos distritos. El resultado fue muy bueno tanto para los temas más simples, como para casos graves, como homicidio. El mecanismo resolvió conflictos familiares y muchas otras disputas.
¿Cómo funciona?
Establecemos oficinas para los ancianos en cada estación, los entrenamos y a los policías también, en los preceptos de transformación de conflictos, construcción de la paz, justicia restaurativa y en la Jirga, para tener certeza de que tanto unos como otros reciban el mismo mensaje.
En el trabajo con la policía, ¿cuáles elementos de transformación de conflictos y de justicia restaurativa están presentes?
Nosotros enseñamos todos los métodos de construcción de la paz. La práctica común es la arbitración, pero nosotros intentamos transformarla en mediación. Como la Jirga es un sistema que existe hace cinco mil añosa, y es una tradición que no utiliza el castigo de los perpetradores, nosotros intentamos actualizarla incluyendo elementos restaurativos APRA aproximarla a los valores modernos de derechos humanos.
¿Cómo describiría la contribución de este sistema a la resolución de conflictos y la construcción de la paz?
Debido al tiempo invertido y a los costos de los procesos, además de la corrupción y de la característica de ganador/perdedor del sistema de Justicia Criminal en Pakistán, las decisiones tomadas en la corte resultan en hostilidades e enemistades que permanecen por años y que generan violencia y muertes, ya que en el sistema oficial no existe la reconciliación. Uno de los mejores aspectos de los consejos ancianos es que ellos resuelven, reconcilian, rehabilitan y acompañan a las partes hasta que sean establecidas las relaciones maduras y amigables y hasta que terminen las enemistades.
¿Cómo son escogidos los ancianos?
Nosotros escogemos a las personas que tienen buena reputación en la comunidad, con ayuda de la policía que también conoce bien a las comunidades. Las agencias de inteligencia de la policía evalúan el historial de esas personas y recomiendan nombres.
¿Y cómo llegan los casos hasta estos consejeros?
Las ofensas de menor gravedad registradas por la policía son enviadas para ser resueltas por los consejos ancianos. El papel de la policía es encaminar los casos y traer las partes acusadas a la mesa de negociación. El resto del trabajo es realizado por los ancianos. Ellos conducen la resolución, la reconciliación y la rehabilitación y van aún más lejos al acompañar la evolución del caso.
¿Es correcto afirmar que los consejos son una versión moderna de la Jirga?
Si, el Comité Muslahathi es una nueva versión de la Jirga, que trabaja según las prácticas tradicionales, sus decisiones eran verbales y no era permitida la participación de las mujeres. En el Comité Muslahathi las decisiones son tomadas de acuerdo con principios científicos modernos de transformación de conflictos, construcción de la paz y la justicia restaurativa.
Todas las decisiones son registradas, las mujeres también son entrenadas y forman sus propios comités y hacen una conexión con los comités masculinos. Sin embargo, la mayoría de las decisiones tomadas por las mujeres, afectan más el nivel comunitario como consecuencia de las reglas tradicionales y prácticas culturales y religiosas restrictivas.
¿Existe riesgo de que esos comités compitan con las instituciones estatales? ¿Cómo garantizar que esto no ocurra?
No existe ese riesgo. Desde el primer día de nuestra capacitación nosotros dejamos claro que los comités no trabajan en paralelo a la estructura gubernamental, la policía y el sistema judicial. Esta era la situación anterior y que nos llevó a querer desarrollar conexiones entre la policía y la comunidad y a disminuir la carga sobre la policía y el judiciario.
Esas instituciones están muy satisfechas con el papel positivo que los comités vienen desempeñando y han encaminado muchos casos a los comités. La comunidad también deposita su confianza en los comités y ha llevado casos de asesinatos y otros que antes iban a la justicia ordinaria. Por lo tanto, el papel de los comités es apoyar la estructura del gobierno.
¿Cómo garantizar que las sesiones de transformación de conflictos apoyen personas que normalmente son excluidas de las prácticas tradicionales de justicia?
Todos los casos asistidos por los comités son registrados en la policía. Nosotros también desarrollamos un sistema de evaluación y de equilibrio para el proyecto que también disminuye significativamente la sensación de inseguridad y el miedo que las personas tenían de la policía. Las estaciones de policía estaban asociadas en el pasado a explotación sexual de las mujeres, los niños y los pobres. Entonces, cabe a los ancianos evaluar la actuación de los policías. De la misma forma, cabe a los policías prevenir que los miembros e la Jirga violen los derechos humanos. Además de eso, entrenamos a las mujeres por separado e hicimos la ligación de su asociación con los comités masculinos.
Traducción: Andrea Domínguez








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