Ciudad articulada a favor de los niños y los jóvenes

Río de Janeiro tiene 60 nuevos aliados de la infancia y la juventud. Estos aliados viven en los barrios de la capital fluminense, conviven con sus niños y adolescentes, andan por sus calles y durante los próximos tres años trabajarán intensamente para disminuir la brecha de oportunidades que existe entre los niños de zonas carentes de la ciudad y los que crecen en áreas con buena infraestructura y servicios públicos.
Se trata de los 60 Grupos Articuladores Locales (GAL) que se acaban de conformar para poner en práctica la Plataforma de los Centros Urbanos, una iniciativa liderada por el fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef; coordinada por el Centro de Promoción de Salud, Cedaps y puesta en práctica por los ciudadanos y las autoridades locales de Río de Janeiro y São Paulo, donde también se está llevando a cabo el proceso.
Durante los próximos tres años, los GAL serán el motor de este engranaje que busca articular el trabajo comunitario y la labor de las entidades públicas. Como su nombre lo indica, los grupos articularán a los diversos actores de una comunidad para que el trabajo de los centros de salud, las escuelas, las guarderías, los centros deportivos o las actividades de cualquier índole que se realicen en la comunidad sean más eficientes y ayuden a disminuir inequidad entre los jóvenes cariocas.
Según datos oficiales suministrados a Unicef, estos “indicadores de la inequidad” señalan que en las favelas de Río, 40% de los adolescentes (entre 15 y17 años) están desocupados y que la taza de mortalidad infantil en la ciudad varía de 6.7 por mil en Botafogo –un barrio de clase media- a 22.5 por mil en Jacarezinho –un barrio marginal de la ciudad. Otro ejemplo son los datos del Ministerio de las Ciudades, según el cual 11% de los domicilios urbanos del país no tiene acceso al agua potable y 50% no está conectado a redes alcantarillado.
Desde el corazón de la comunidad
De acuerdo con Jacques Schwarzstein de la oficina de Unicef en Río de Janeiro, cada uno de los 60 grupos está conformado por ocho personas, de las cuales dos pertenecen al sector público del área de trabajo del GAL; otras dos, son líderes comunitarios reconocidos por su entorno; otros dos son adolescentes y los dos restantes son miembros de la comunidad. “Esperamos que al cabo de tres años logremos desarrollar en la práctica una nueva manera de prestar servicios a los adolescentes en la ciudad y esperamos que estos ejercicios puntuales repercutan en aquellos otros lugares donde hoy no hay grupos articuladores; es decir, que todo el trabajo pueda transformar la prestación de servicios públicos en la ciudad”, explica.
El impacto de la Plataforma, según explica Jacques, tiene dos dimensiones: “por un lado, aquello que ocurre en los barrios donde actúan los GAL y que articula a la comunidad con el prestador del servicio que la atiende y por otra parte, la dimensión macro de la ciudad, donde la responsabilidad es de la Alcaldía de la ciudad”, dice Jacques quien agrega que el alcalde de Río se comprometió con las metas de la Plataforma y que en la actualidad esa voluntad política se expresa a través del trabajo con las secretarías locales (salud, educación, etc).
Zoraida Gomes, conocida como “Cris” en el Morro dos Praceres –una favela ubicada en lo alto de una privilegiada colina que mira hacia la bahía de Guanabara- participó activamente en la formación del GAL que trabajará en el Morro dos Praceres, donde ella viene trabajando desde hace muchos años con niños y adolescentes. “Hubo mucha receptividad en la gente cuando supieron de la Plataforma de los Centros Urbanos; el Morro ya tiene una historia de trabajo social de tiempo atrás, de muchas personas que venimos haciendo cosas por mejorar las condiciones de la comunidad. Entonces, vimos la formación de los GAL como una oportunidad para dar mayor estructura al trabajo, para aumentar los recursos financieros, el recurso humano, los materiales”, dice “Cris”.
De acuerdo con lo discutido durante la formación de su GAL, “Cris” concluye que la comunidad piensa que este es un proceso de formación de redes locales y una oportunidad excelente para el fortalecimiento de esa red.
“Cuando todos los grupos están unidos, logran pensar propuestas y encaminarlas con más fuerza; con la Plataforma podemos articular mejor nuestras iniciativas y obtener mejores resultados”, explica esta líder comunitaria quien observa que la mayor prioridad de los niños y jóvenes de su entorno son los problemas ocasionados por la falta de una estructura familiar o por la ausencia de los padres. “Nosotros necesitamos llenar ese espacio que deja la ausencia de la familia”, agrega.
Listos para la siguiente fase
La idea de la Plataforma viene de experiencias realizadas en otras regiones del país y viene siendo construida a partir de análisis de situación y de consultas con más de 150 representantes de organizaciones gubernamentales, no gubernamentales y empresariales.
Desde la coordinación de Cedaps, Kátia Edmundo, ha acompañado la conformación de los GAL, ofreciendo asesoría técnica, metodologías y modos de hacer la tarea que les espera. Cedaps es una especie de organización áncora para el proceso que seguirá acompañando a los grupos en la fase siguiente, durante la realización del mapeo de recursos positivos y fragilidades de las comunidades, y posteriormente, en la elaboración e implementación de sus propuestas.
“Todo este proceso se hace a través de talleres y foros con los grupos. Vamos a tener talleres sobre metodología de la plataforma y luego sobre el contenido de la plataforma. Luego los vamos a asesoras en el mapeo de los recursos y carencias de sus comunidades y finalmente haremos un foro para reunir la información. Posteriormente, los GAL harán sus planes e acción”, explica Kátia.
Estos planes de acción deben tener seis ejes de trabajo, que cada GAL puede elegir entre los siguientes: la alimentación materna de lactantes, la prevención del embarazo en adolescentes, la incidencia de dengue entre niños y adolescentes, el desempeño de las escuelas y gremios escolares, la calidad de los programas educativos, la incidencia de la violencia en las escuelas, el abuso y la explotación sexual de menores, el trabajo infantil, la prevención de contagio de enfermedades de transmisión sexual, y participación de niños y adolescentes en las actividades de la comunidad que involucran procesos de toma de decisiones.
Adicionalmente, dos de esos seis ejes de trabajo deben involucrar directamente la participación de la gente. “No queremos que la plataforma sea un ejercicio de apenas 480 personas en la ciudad (60 grupos de 8 personas cada uno); creemos que es fundamental que haya participación para que tengamos en la ciudad un movimiento que estimule la participación de las personas y así perciban que pueden participar y recuperen un poco la esperanza de que pueden influir sobre la situación. Por eso estamos motivando a las comunidades a hacer su parte, al mismo tiempo estamos estimulando el sector publico para que se abra a las comunidades y surja una nueva forma de hacer las cosas”, dice Jacques.
O sea que, a pesar de que cada GAL tiene influencia sobre un grupo aproximado de 1.000 a 1.500 familias (es decir, entre 10 y 15 mil niños en promedio) la idea es que la repercusión sea mucho mayor, por un efecto repetidor y de cambio de paradigmas y actitudes tanto de el sector oficial como de la comunidad.
La hora del reconocimiento
Parte fundamental del proceso será la medición de resultados para dar visibilidad a las áreas que hayan logrado mejorar sus condiciones en 2011. Este reconocimiento público es esencial, de acuerdo con la experiencia con otras Plataformas similares en el Norte y Nordeste del país y que inspiraron la creación de la Plataforma de los Centros Urbanos.
Jacques aclara que Unicef trabaja con los indicadores oficiales, pero que además, para medir las disparidades, se va a trabajar con dos investigaciones de opinión: una entre los integrantes del foro realizado entre los grupos y otra realizada entre los niños cubiertos por la Plataforma,
“Vamos a hacer seguimiento de los casos y a trabajar con base en la opinión de ellos y de los adultos. Vamos a recoger percepciones tipo: “el puesto de salud era bueno y empeoró” o “la escuela tiene ahora más programas”, etcétera. Es claro que la percepción no es el único factor, pero es un elemento de la realidad que tiene que ser considerado”.
Luego se les dará visibilidad ante la sociedad a los casos exitosos, es decir, a los que se ubiquen sobre una media de indicadores previamente establecida. Para Kátia es importante tornar más visibles las acciones positivas pues las comunidades que están participando de la Plataforma también tienen la expectativa de que haya una mayor sensibilización de la ciudad hacia ellas, a través de los medios de comunicación, porque todo ello contribuye a generar una nueva mirada hacia los espacios comunitarios.
De acuerdo con Jacques no se trata de una competencia entre unas y otras áreas, sino de estimular su trabajo a través de un reconocimiento público. En el caso de los municipios del Nordeste que ya participaron de un ejercicio similar y que inspiró la Plataforma de los Centros Urbanos, se agruparon a municipios similares (en recaudación, indicadores de pobreza y otras características) y se estableció una media: los municipios que al final de la medición se ubicaron sobre la media se hacen merecedores del reconocimiento
“Este ciclo es muy positivo porque moviliza la participación del gobierno federal, moviliza la participación de millares de personas”, puntualiza Jacques.
Objetivos específicos de la Plataforma
-Reducir la mortalidad neonatal precoz
-Ampliar la cobertura de los programas de atención a la salud de la familia
-Ampliar la cobertura prenatal
-Ampliar los cupos en las guarderías para niños de hasta 3 años
-Ampliar los cupos de la educación infantil para niños de 4 y 5 años
-Ampliar la taza de conclusión de estudios de básica primaria y básica secundaria.
-Ampliar la taza de escolarización para primaria y secundaria
-Ampliar el Índice de Desarrollo de la Educación Básica en primaria y secundaria
-Reducir el número de casos de adolescentes infectados por VIH
-Reducir la taza de mortalidad por causas externas entre adolescentes
-Garantizar la implantación y el funcionamiento del sistema de motivación de violencia contra niños y adolescentes
-Adecuar el número de Centros de Referencia de Asistencia Social en relación a la población local
-Reducir el número de adolescentes cumpliendo medidas socioeducativas
-Asegurar recursos en el presupuesto público municipal para la implementación de políticas públicas de calidad para la infancia y la adolescencia
-Reducir el número de adolescentes gestantes
-Ampliar el porcentaje de adolescentes entre 16 y 17 años registrados en el Tribunal Regional Electoral
-Ampliar el número d escuelas que implantan la ley que prevé la inclusión temática de historia y cultura afro-brasileña en los currículos escolares
-Reducir la taza de homicidios de adolescentes negros
-Aumentar el acceso a la escuela de adolescentes negras
Fotos: Archivo Cedaps








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