Proyectos bajo la lupa

Por Alonso Tobón García*

Alonso_Tobon_-TOPO_0.jpgEn el encuentro de la comunidad de prácticas sobre violencia armada y desarrollo, realizado en Río de Janeiro en noviembre, quedó evidenciado que la mayoría de países latinoamericanos enfrentan problemáticas similares derivadas de la violencia armada. Entre ellas se destacan el impacto negativo sobre el bienestar de las personas y las comunidades y las serias barreras que impone este fenómeno a los procesos de desarrollo.

Partiendo del diagnóstico de una problemática común la atención se desplaza hacia las respuestas. En particular surgen dos preguntas:¿se están formulando e implementando programas efectivos en la reducción de la violencia armada? Y si estos programas existen, ¿cuál es la mejor forma de evaluarlos y monitorearlos?

Resolver estas preguntas es imperativo, sobre todo si nuestro fin ulterior es impactar de manera positiva en la reducción de la violencia y el bienestar de las comunidades y el desarrollo. Para ello,  proponemos un enfoque para formular iniciativas que buscan reducir y prevenir la violencia armada, y una guía metodológica para evaluar las iniciativas que ya están en curso.

La Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD, por sus siglas en inglés) propuso en 2009 un enfoque para analizar y reducir la violencia armada: el lente de Reducción y Prevención de la Violencia Armada (1) (AVR lens, por sus siglas en inglés). Este enfoque propone comprender la violencia armada como un fenómeno complejo que interactúa en varias dimensiones y que es catalizado por varios factores de riesgo. Consistentemente con esta comprensión de la violencia armada, las iniciativas de AVRP deben contemplar dos ejes de trabajo esenciales: la articulación de acciones en diferentes niveles y la consideración de cuatro elementos clave que intervienen en la violencia.

Los niveles que se propone considerar en la formulación de acciones de carácter AVRP son básicamente cuatro: global, regional, nacional y local. Para que cualquier política o programa de reducción y prevención de la violencia armada sea efectivo es deseable que todos estos niveles de acción y toma de decisiones estén articulados. Adicionalmente, las políticas y programas deben ser transversales a los planes de desarrollo.

Cabe destacar que independientemente si es una iniciativa estatal o de la sociedad civil, la articulación con los diferentes niveles y la transversalidad, permiten que no se dupliquen funciones y se retroalimenten las diferentes acciones que tienen un mismo objetivo.

Paralelo a la articulación de los diferentes niveles, según el AVRP lens, se sugiere que las intervenciones se enfoquen en cuatro elementos íntimamente relacionados con la violencia armada: las víctimas de la violencia, los perpetradores, los instrumentos con los que se ejerce y el ambiente institucional (tanto formal como informal).

Los cuatro elementos

En cuanto a las víctimas, es deseable que cualquier intervención tenga en cuenta aquellos que  están siendo afectados por la violencia armada. Es preciso determinar cuáles son los aspectos necesarios para lograr que los individuos y las comunidades se sientan seguros en sus contextos particulares de vida. En consecuencia, los programas de AVRP deben enfocarse, entre otros aspectos, en atender tanto la inseguridad real como la percibida por los individuos y comunidades, contribuyendo a la legitimidad de las relaciones entre el Estado y la sociedad.

En cuanto a los perpetradores, un adecuado diseño de un programa de AVRP considera necesario comprender las motivaciones de los perpetradores que incluyan, entre otros, la seguridad personal y comunitaria; estabilidad y oportunidades socioeconómicas, tanto a nivel individual como comunitario; estatus, pertenencia e identidad personal y social; factores culturales; e identidad política y estatus de grupos. Para ello es imprescindible un diagnóstico claro para identificar factores de riesgo que permiten y promueven la violencia.

Los instrumentos, las armas y municiones con las que se perpetra la violencia, son otro de los elementos importantes a tener en cuenta para diseñar un programa de AVRP. La presencia dispersa de este tipo de armamento no causa la violencia armada pero si constituye un factor de riesgo importante. Para el control de este elemento han existido dos generaciones de instrumentos de control de armas. La primera se direcciona su control técnico y la segunda se presenta con un enfoque más desarrollado, que apunta a analizar y señalar los factores de demanda de las pequeñas armas y los factores que permiten crear un ambiente para la violencia. El enfoque de AVRP propone una evolución en esta materia, al incluir un análisis del modo en que las armas se integran al tejido socioeconómico, cultural y político de una comunidad y cómo esto se enlaza a través de los niveles locales, regionales, nacionales y globales.

Otro aspecto que es pertinente tener en cuenta para reducir o prevenir la violencia es El elemento institucional. Las instituciones pueden ser de dos tipos: las reglas de juego que emergen de las leyes formales, y aquellas que parten de las normas y prácticas informales.  Ambas formas de instituciones tienen el potencial de generar vulnerabilidad o mecanismos de reducción y prevención de la violencia armada. Las instituciones formales se concentran frecuentemente en las capacidades o déficits en la seguridad pública y en los sectores de justicia, al igual que en asuntos relacionados con legislaciones inadecuadas, refuerzos en la regulación, corrupción y abusos del sistema de seguridad. El enfoque de AVRP recomienda, además, considerar problemas de gobernabilidad y de protección social que comprometan la equitativa asignación de servicios, y además, tener en cuenta aquellos factores que alimentan sistemáticamente la exclusión social o demandas colectivas.

Por otra parte, los análisis de las instituciones informales se centran por lo general en factores sociales y culturales, incluyendo normas de aceptación generalizada del uso de la violencia para resolver conflictos, posibilitar la impunidad y alentar el porte de armas. A demás de esta visión, es recomendable, desde el enfoque de AVRP, que se tengan en cuenta factores que permitan reducir el riesgo de de violencia, tales como normas sociales y asociaciones comunitarias, tradiciones y prácticas, así como esfuerzos individuales de líderes. 
 
Las metodologías

Ahora bien, después de tener en cuenta los elementos adecuados para generar impactos más efectivos para la reducción de la violencia, es necesario conocer si las iniciativas generan los resultados que se esperan. Por ellos es importante tener una guía metodológica pertinente para evaluar hasta qué punto y en qué forma las actividades que se realizan dentro de los proyectos son pertinentes para generar los resultados apropiados.

Existen varias metodologías de evaluación de proyectos, sin embargo dado el carácter complejo y multidimensional de las intervenciones para reducir y prevenir la violencia armada, aquí proponemos el uso de dos: la Teoría de Cambio y el Outcome Mapping.

Según la metodología de Teoría de Cambio, desarrollada por la OECD (2), todas las intervenciones en prevención de conflictos (o reducción de la violencia) y construcción de paz están implícitamente imbuidas o enraizadas en hipótesis sobre la dinámica que pretenden cambiar. Estas hipótesis, por lo general, son supuestos que no están basados en evidencia y obedecen en parte a las capacidades o perspectivas de análisis que tengan quienes diseñan los proyectos. Muchas veces las intervenciones no logran los resultados esperados precisamente porque funcionan bajo teorías del cambio que no son acertadas o son incompletas. Por ello, esta metodología propone identificar las teorías del cambio que subyacen la intervención. Una vez identificadas el equipo de evaluación debe determinar si estas teorías, a la luz de un análisis actualizado de la dinámica de violencia, son efectivas en la reducción o prevención de la violencia, y por último debe establecer si el programa está logrando los resultados esperados de acuerdo al análisis riguroso de la situación.

Otra metodología de evaluación, que complementa a la anterior, es el Outcome Mapping (3). Esta metodología, utilizada por el International Development Research Center (IDRC), se centra en el análisis de los productos de los proyectos. En el caso de la violencia armada estos consisten en cambios en el comportamiento, las relaciones, las actividades o las acciones de los individuos, grupos u organizaciones (socios directos) a las que apunta la intervención. Esta metodología asume además que los socios directos son los únicos que pueden generar cambios sustanciales, mientras que los agentes externos solo pueden llegar a facilitar o a brindar las herramientas necesarias para el cambio.

La ventaja de esta metodología es que en vez de medir los impactos de las intervenciones se enfoca en las contribuciones que puedan aportar al logro del resultado esperado. Si bien estas contribuciones pueden traducirse en un impacto específico, esta relación no siempre es causal en tanto un proyecto no puede ser aislado de los diversos actores con los que interactúa y tampoco de los factores que pueden influenciarlo.

En conclusión, si bien encontrar un mecanismo certero para reducir y prevenir efectivamente la violencia armada no es fácil, existen enfoques y metodologías, como los que expusimos acá, que a pesar de las limitaciones y que se encuentra en constante perfeccionamiento, permiten diseñar programas efectivos en la reducción de la violencia, así como su monitoreo y evaluación para optimizar resultados e identificar líneas de acción inocuas. Por ello, invitamos a las organizaciones a acogerlos, aplicarlos y contribuir a mejorarlos con sus experiencias particulares.

*Alonso Tobón García es investigador del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC), de Colombia.

 Notas:

(1) Los conceptos sobre el AVRP son tomados del texto “Conflict and Fragility. Armed Violence Reduction: Enabling Development. OECD, 2009.” Sugerimos consultarlo para profundizar el detalle de la propuesta.

(2)  Los conceptos sobre Teoría de cambio son tomados del texto “Guidance on Evaluating Conflict prevention and peacebuilding activities. Working draft for application period. Development Assitance Committe. OECD, 2008” el cual sugerimos para profundizar en detalle sobre la propuesta.

(3) Los conceptos sobre Outcome Mapping son tomados del texto “International Development Research Centre (IDRC), “Outcome Mapping, Building, learning and reflection into development programs”, 2001, Fecha de consulta: Octubre 05 de 2010.” el cual sugerimos para profundizar en detalle sobre la propuesta

 

 

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