Prevención y represión contra la violencia urbana

forum_urbano_mundial_abertura.jpg

El crimen urbano es para las ciudades modernas algo muy similar a lo que el estrés es para individuo actual: un factor de constante y grave perturbación, cuya solución nadie parece conocer a ciencia cierta. Durante el reciente Foro Urbano Mundial de Naciones Unidas, realizado en la encantadora pero ‘estresada’ ciudad de Río de Janeiro, se reunieron los expertos mundiales en el tema para compartir algunos remedios a este mal.

El problema es global, pero América Latina enfrenta un desafío particularmente apremiante, pues “con menos de una quinta parte de la población mundial, esta región presenta un cuadro dramático de homicidios por armas de fuego, aun en ausencia de conflictos armados, concentrando más del 40% del que ocurre en todo el mundo”, dice la Guía para la prevención local, de ONU Habitat.

Algunas soluciones propuestas en la mesa “Iniciativa para la prevención del crimen urbano” de dicho Foro pueden resumirse en una fórmula adaptable a cada contexto, pero que necesariamente debe incluir: prevención y combate al crimen.

“Cualquier programa basado solo en la prevención es ingenuo; cualquier enfocado únicamente en la represión es inútil. Un ejemplo de esto último son las políticas de “mano dura” incapaces de abordar con éxito el tema de las maras en Centroamérica”, dijo el profesor Franz Vanderschueren, doctor en sociología y director del Programa de Seguridad Urbana de la Universidad Jesuita de Santiago de Chile.

escaleras medellin.jpgCambio físico

Medellín, capital industrial de Colombia y la segunda más poblada después de Bogotá, se ha convertido en el ejemplo cuando se trata de citar programas exitosos de control de la criminalidad violenta.

Aunque se ha registrado un repunte en la criminalidad durante el último año (el Instituto de Medicina Legal informó que en enero de 2010 se cometieron en Medellín 104 homicidios frente a 91 homicidios cometidos en enero de 2009) es innegable que vistos en perspectiva, los programas implementados durante las dos últimas administraciones locales lograron transformar la ciudad positivamente y continúan vigentes como una política de estado y no de gobierno. 

Según lo explicó en el Foro César Hernández, del Proyecto Urbano Integral de la Alcaldía de Medellín, esto fue posible gracias a la aplicación de un método cuidadosamente diseñado a la medida de las necesidades de la ciudad y que tuvo como eje central la intervención integral en puntos críticos de la ciudad. El gobierno municipal llegó a estos lugares con importantes inversiones sociales que se manifestaron en la infraestructura física, en programas sociales y en la institucionalidad.

“El aspecto más visible fue la intervención en el espacio público. Cuando el estado llega a un lugar marginado anteriormente y, por ejemplo, construye una biblioteca para la comunidad, además de proveer los servicios propios de esta estructura lo que está diciéndole a la gente es: te incluyo, haces parte de esta sociedad”, explicó Hernández.

El objetivo del PUI de elevar la calidad de vida de los barrios afectados por el abandono estatal y la violencia criminal se ha venido logrando con obras como las citadas bibliotecas, parques temáticos, infraestructura vial, teleféricos para acceder a la cima de las laderas en que habitan personas de bajos recursos o inclusive, obras novedosas como escaleras eléctricas para subir y bajar del barrio.

Más de 360 escalones de cemento que hoy hay que subir para acceder al barrio Las Independencias, en la comuna 13 de Medellín, serán reemplazados por un sistema de escaleras eléctricas beneficiando 20.000 habitantes.

Hernández reconoce que no sólo cambios en la infraestructura física se requieren para solucionar la criminalidad, pero cuando éstos son apenas el primer paso de una estrategia integral que comprende proyectos sociales y transformación institucional, se tiene a la mano una herramienta altamente efectiva, como lo ha demostrado ser este programa.

Énfasis en la juventud

Las mujeres y los jóvenes son los dos grupos que más padecen la violencia en América Latina. A la vez, los jóvenes pueden también convertirse fácilmente en victimarios por lo que de acuerdo con Paula Miraglia, directora ejecutiva del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la prevención del delito y el tratamiento del delincuente, los jóvenes deben ser la prioridad de cualquier programa que pretenda resolver la criminalidad violenta en la región.

Según Miraglia para prevenir la criminalidad es fundamental la implementación de proyectos culturales, deportivos o de entrenamiento laboral y empleo para jóvenes.

“Para hacerlo de manera exitosa, se requiere identificar las potencialidades locales de acuerdo con el contexto cultural, es decir, observar las cualidades, habilidades y posibilidades artísticas, deportivas e intelectuales de las personas de una determinada comunidad”, explicó Miraglia y agregó que es fundamental incluir a la comunidad en el diseño y aplicación de estos programas así como acercarse a las familias de los jóvenes para que participen y apoyen lo que sus hijos hacen.

“Involucrar a las comunidades es una garantía de éxito en la aplicación de programas para jóvenes. Las personas que viven en un determinado lugar, considerado inseguro, son expertas en su propia seguridad. Pregúntenle a una mujer cuáles estrategias pone en práctica para evadir la inseguridad y ella mostrará el profundo conocimiento que tiene de lo que es su barrio, por eso, no tiene sentido diseñar programas sin la participación activa de la comunidad”, aseguró Miraglia.

Autoridad local

El profesor Vanderschueren enfatizó en la importancia de que sean las autoridades locales y municipales las que lideren los programas de prevención y represión del crimen. “Ellos son los que conocen la ciudad, los que tienen la legitimidad y la responsabilidad de liderar este trabajo”, enfatizó.

Esto no significa que sea tarea exclusiva del gobierno. Por el contrario, se trata de una cooperación entre autoridad local y ciudadanía, con el apoyo de las autoridades regionales y nacionales y el apoyo de entidades internacionales y empresa privada.

“Si tuviera que describir brevemente un ‘paso a paso’ de lo que debería ser un programa para lidiar con la criminalidad, lo resumiría así: primero hay que tener una visión clara de lo que ocurre, reunir un equipo técnico y un coordinador; recaudar fondos y recoger apoyo político; hacer un diagnóstico; diseñar una estrategia basada en ese diagnóstico; elaborar un plan de acción; implementarlo y evaluarlo constantemente”, resume Vanderschuere.

Largo plazo
 
De nada sirve implementar programas eficientes en el control de la criminalidad, si son sólo un efecto político. Todos los expositores coincidieron en que los proyectos bien diseñados y que ofrezcan resultados deben mantenerse e irse adaptando a las necesidades impuestas por las dinámicas sociales.

Además, es fundamental monitorear los resultados, no sólo en términos de cifras como las tasas de homicidio o la victimización de los habitantes sino también por aspectos como la percepción de seguridad o inseguridad, el aumento o disminución del flujo comercial de la ciudad, entre otros aspectos.

Imagen: Cortesía Alcaldía de Medellín

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
CAPTCHA
This question is for testing whether you are a human visitor and to prevent automated spam submissions.
Image CAPTCHA
Copy the characters (respecting upper/lower case) from the image.