Prevención del crimen como política de seguridad
Texto producido gracias a la colaboración entre el Portal Comunidade Segura y el Fórum Brasileiro de Segurança Pública
Cerca de 700 personas, entre representantes de la sociedad civil organizada, miembros del poder público y trabajadores del área de seguridad se reunieron en Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais al sur de Brasil, para formular las propuestas que llevarán a nombre de ese estado a la Primera Conferencia Nacional de Seguridad Pública, Conseg, que se realizará en Brasilia del 27 al 30 de agosto.
Durante la Primera Conseg se trazará la nueva Política Nacional de Seguridad Pública que deberá tener como foco la práctica de una seguridad más humana y la prevención social del crimen.
El encuentro en Belo Horizonte hace parte del ciclo de reuniones a nivel estatal (por provincias) de la Conseg y en él se votaron 7 principios y 21 directrices y se eligieron 105 delegados que representarán el estado en la etapa nacional del encuentro. Divididos en 14 grupos de trabajo, los participantes formularon 28 principios y 70 directrices, de acuerdo con ejes temáticos preestablecidos, los cuales fueron luego aprobados en plenaria.
El principio más votado fue la autonomía financiera de la gestión de la seguridad pública, seguido por la preocupación por una seguridad en que se respeten los derechos humanos, que sea orientada a promover una cultura de paz, que tenga un abordaje sistemático, que invierta en la calificación de sus profesionales y que comparta información entre sus órganos integrantes.
Las 21 directrices apuntan en su mayoría a la prevención social del crimen. Fueron escogidas acciones con foco en la infancia y la juventud y en la construcción de una cultura de paz, a través de la implementación de programas de resolución extrajudicial de conflictos. El sistema penitenciario también fue contemplado con propuestas como la implementación de defensorías públicas en todo el país, ampliación del método Apac –Asociación de Protección y Asistencia al Condenado-, inserción de egresos del sistema penitenciario, entre otras. También fueron escogidas directrices que promueven la mejoría de las condiciones de los trabajadores de la seguridad y autonomía presupuestal de las policías en los diferentes estados.
Según la representante de la Defensoría Pública, Laura Moura Fonseca, el saldo fue bastante positivo. “Cuando leemos las directrices, notamos que prevaleció la visión de que se debe humanizar la seguridad y que está se debe volcar hacia la prevención”, enfatiza. “Todos hemos visto que la represión no ha sido efectiva”, agrega.
El delegado y jefe del Gabinete de la Policía Civil de Minas Gerais, Jesús Trinidade Barreto Júnior, consideró que las discusiones fueron muy corporativistas. Según él, los representantes del poder público estaban más preocupados por cuestiones institucionales que por la discusión de una visión más sistémica de la seguridad pública.
“La Conseg era una invitación para quitar la predominancia de la represión como política de seguridad. El país debe renunciar a la idea de que sólo el encarcelamiento de personas resuelve la seguridad pública. Ésta debe estar relacionada con estrategias preventivas y cuando éstas no son suficientes, se deben promover acciones que lleven a la resignificación de vidas que entraron en la criminalidad”, opina.
La representante de la Pastoral Carcelaria, Maria de Lourdes de Oliveira Silva, comparte la misma opinión. Según ella, la conferencia quedó bastante centrada en las cuestiones de los trabajadores de seguridad, faltando la participación de entidades de la sociedad civil que no son organizadas. Sin embargo, aún con las dificultades, ella considera que la iniciativa es positiva. “La conferencia es un rayo de luz. Antes, la seguridad era un asunto cerrado, ahora nos abrimos al diálogo. Hoy conversamos con ciudadanos, lo que va mucho más allá de la elección de propuestas”, celebra.
Para la superintendente de Prevención a la Criminalidad de la Secretaría de Estado y Defensa Social (Seds), Fabiana Leite, la cuestión del corporativismo en la conferencia vino de una laguna de las reglas impuestas por la organización nacional. Según ella, esto refleja la participación delimitada por lo que se entiende como trabajadores de seguridad y sociedad civil organizada. “Sicólogos, trabajadores de la prevención y sociedad civil que no es organizada no pudieron tener representantes”, lamenta.
Sin embargo, Leite considera que el límite en la participación tuvo un lado positivo. “El filtro garantizó la cualidad en las discusiones. Las propuestas fueron bastante calificadas, las personas llegaron a la discusión entendiendo el proceso”, dice. La cuestión ahora, según ella, es perfeccionar. “Estamos mejorando en el ejercicio de la ciudadanía”, puntualiza.
Entre los delegados electos para representar el estado en la Conseg nacional, está Walkíria de La Roche, directora del Centro de Referencia de Gays, Lesbianas, Bisexuales, Travestis, Transexuales y Transgéneros (GLBT), y MT Ton, coordinador general de la Central Única de Favelas (Cufa).
Ton celebró la elección de la directriz propuesta por la Cufa, de crear y mejorar espacios públicos en las comunidades, como plazas, cuadras y parques, pues según él, esto estimula la mayor participación popular, principalmente de los jóvenes, en la prevención de la violencia.
El delegado Sebastião Francisco dos Santos, fue elegido para representar a los trabajadores de la seguridad pública. Para él, la cuestión de la autonomía presupuestal de las policías como el principio más votado no es sorprendente. Él explica que la autonomía administrativa, financiera y funcional de la Policía Judicial, por ejemplo, no es asunto de corporativismo. “Sólo así, trabajando con autonomía, es que tendremos más posibilidades de investigar crímenes como los de cuello blanco”, defiende.
Seguridad en Minas
Los principios y directrices escogidos por Minas van al encuentro de políticas de seguridad del estado. Los datos del Anuario de Informaciones Criminales de Minas Gerais, elaborado por el Núcleo de Estudios en Seguridad Pública de la Fundación João Pinheiro (Nesp/FJP) muestran que la tasa anual de crímenes violentos registrada en el estado en 2008 fue 36% menor que la registrada en 2003.
Según datos del anuario, Minas Gerais es actualmente el estado brasileño que más invierte en seguridad, destinando 13,5% de su despensa presupuestal. Para el secretario de Estado de la Defensa Social, Mauricio de Oliveira Campos Júnior (foto), “la importancia de la conferencia para Minas es que ella podrá presentar su modelo de seguridad para otros estados da federación”, afirma.
Sin embargo, según Campos Júnior, la caída en las tasas de criminalidad violenta no dependió de un factor solamente. “Minas tiene una política pública muy clara en términos de seguridad, que fue puesta en práctica a partir de 2003, dada la creación de la Seds”, recuerda. “Ésta se basa en un modelo sistémico de seguridad”, explica. Según él, hubo una optimización de recursos de la secretaría. “Se invirtió en la prevención, en el policiamiento militar y civil ostensivos, en la administración penitenciaria, en las medidas de seguridad, en políticas de policía comunitaria”, ejemplifica.
Otro punto sobre el cual el secretario llama la atención son las políticas de prevención en áreas más violentas. Para él, la represión es necesaria, pero encuentra límites. “La criminalidad recrudece”, analiza. Según el secretario, es preciso invertir en el liderazgo positivo para que estas hagan frente a liderazgos negativos en las comunidades. “La prevención no puede ser más vista como cuestión social, es una cuestión de seguridad”, argumenta.
Fotos: Seds/MG
Traducción: Andrea Domínguez
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