Las Misiones de Paz de la ONU
Joseli Candido da Silva*
Creada después de la Segunda Guerra Mundial con la finalidad de mantener la paz y la seguridad internacional, la Organización de las Naciones Unidas ofrece instrumentos para mejorar la calidad de vida de los países en crisis y garantizar el respeto de los derechos humanos. Entre las diversas actividades llevadas a cabo por las Naciones Unidas se destacan las Misiones de Mantenimiento de la Paz, a través de la participación efectiva de sus Estados miembros. En la actualidad, hay 18 misiones activas de Naciones Unidas, de las cuales 16 son misiones de paz, según el Departamento de Operaciones de Paz de la ONU (DPKO). Desde el establecimiento de las primeras Misiones de Paz, compuestas principalmente por efectivos militares para el mantenimiento o imposición de la paz, sus actividades se han ampliado, requiriendo cada vez estructuras más complejas y multidimensionales. Con la participación de nuevos componentes, las Misiones de Paz hoy día llevan a cabo actividades diversas como la desmovilización, el desarme de la población y la reintegración social de todos los grupos o partes involucradas en los conflictos internos de los estados, siempre buscando el desarrollo social y económico local.
Desde su creación por decisión estratégica del Consejo de Seguridad de la ONU, la misión es dirigida por un representante del Secretario General, y a nivel táctico por los componentes militar, policial y civil.
En un primer momento, cuando se pone en marcha la misión, de conformidad con el mandato, la presencia del contingente militar multinacional es el único capaz de actuar en un entorno no estructurado y con graves conflictos sociales en el que los órganos de gobierno locales no existen o no poseen legitimidad junto a la población.
Después de restablecido un cierto nivel de control social, existen las condiciones para el desempeño de policías y civiles que componen la misión, así como, para la participación de organizaciones no gubernamentales. La tropa tiene entonces un nuevo papel clave en la garantía de la seguridad y en el apoyo a todos los miembros de la misión y de la población en general, debiendo estar dispuesta a actuar de conformidad con las reglas de participación/ compromiso, que guían los límites y las condiciones del uso progresivo de la fuerza.
En la segunda fase, con todos los componentes trabajando en la zona de la misión, la Policía de la ONU (UNPOL) es de gran importancia con respecto a la reestructuración del orden público y respaldo a las instituciones locales responsables de hacer cumplir la ley.
La UNPOL podrá disponer o no del poder ejecutivo y realizará actividades de apoyo a las acciones de la policía local y a las acciones humanitarias emprendidas por organismos de la ONU, o incluso por las organizaciones no gubernamentales. También podrá ofrecer vigilancia a las actividades de la policía local y la ejecución de los acuerdos entre partes; asesorar al mando de la misión sobre la situación de la delincuencia local, de las actividades policiales y del sector carcelario, tratando de las violaciones de alto el fuego y de los derechos humanos. Finalmente, podrá proporcionar formación y capacitación a la policía local en conformidad con las normas internacionales de policía.
El componente civil no se limita al apoyo técnico y administrativo de la misión, sino que tiene una importancia vital en el contacto con las autoridades locales y en funciones como el núcleo conjunto de análisis de la misión, que examina la situación de la misión, analiza los datos y define las estrategias de acción de todos los componentes de la misión de forma coordinada. Interactúa con el gobierno y con representantes locales y de la sociedad civil, especialmente con las organizaciones no gubernamentales que trabajan en la zona de influencia de la Misión.
El trabajo de las ONG representa una herramienta muy importante para complementar las actividades de una misión de mantenimiento de la paz, pues a través de su capilaridad y flexibilidad, alcanzan más rápidamente la confianza de la población local facilitando la interacción entre sociedad y presencia internacional.
Hay innumerables ejemplos de acciones realizadas por organizaciones no gubernamentales en las áreas de actividad de las misiones de paz, desde aquellas vinculadas a la asistencia médica y humanitaria hasta proyectos educativos, sobre el medio ambiente, y proyectos en el área de seguridad pública. Entre éstos cabe señalar la aplicación del programa llamado "Honor y Respeto por Bel Air" – Haití, realizado por la ONG brasileña Viva Rio.
En un país en el que se desarrolla una Misión de paz, solamente la coordinación de sus componentes y de los diferentes actores de la comunidad internacional podrán ayudar a la superación definitiva de los conflictos y a la promoción de un ambiente de paz duradera.
*Mayor de la Policía Militar del Estado de Río de Janeiro. Actuó como Observador de la Misión de Paz en Angola UNAVEM III y como instructor del Centro de Instrucción de Operaciones de Paz del Ejército








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