Escuadrones de la muerte preocupan El Salvador
ENTREVISTA / Edgardo Amaya
La posible reaparición de escuadrones de la muerte es una de las mayores preocupaciones de la seguridad pública en El Salvador, de acuerdo al informe de Amnistía Internacional (AI) divulgado a fines de mayo último. Así como en el caso de Honduras, el documento también denuncia amenazas contra activistas de los derechos humanos y violencia contra las mujeres y considera la impunidad como una de las principales causas para los altos índices de violencia.
“Los escuadrones de la muerte fueron grupos paramilitares de extrema derecha, conformados por militares, policías sin uniforme y civiles, que ejecutaron acciones en contra de opositores políticos o sospechosos de ser opositores al gobierno y al sistema político vigente en El Salvador durante la guerra civil”, explica Edgardo Amaya, coordinador de Derecho Penal de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (Fespad).
El Salvador tiene un triste histórico de violencia que se remite a la guerra civil que azotó el país por 12 años, entre 1980 y 1992. Durante este periodo, se llevaron a cabo las llamadas “guerras sucias”, protagonizadas por grupos de exterminio compuestos por policías y personal militar utilizados como instrumentos de represión gubernamental sistemática contra la oposición.
Para hablar sobre las denuncias expuestas por el informe de AI, Comunidad Segura conversó con Edgardo Amaya, que comenta la situación de violencia en el país, cuya tasa de homicidios llegó a 55 por 100 mil habitantes en 2005, cinco veces por encima del nivel que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera una “grave epidemia”.
¿Qué piensas sobre las cifras reveladas por Amnistía Internacional en relación a las violaciones contra los derechos humanos en El Salvador?
En relación a la violencia contra las mujeres los datos están incompletos. La cifra más reciente del Instituto de Medicina Legal (IML) es de 598 mujeres víctimas de homicidio intencional de un universo de 3,906 homicidios intencionales registrados en 2006, es decir un 15.3% de homicidios de mujeres respecto del total. Según el IML la tasa de homicidio de mujeres se ha incrementado en un 50% desde 1999 donde se registraba un índice de 6.22 mujeres muertas por cada 100 mil habitantes, llegando en 2006 a 12.37.
El informe cita las persecuciones en contra de los defensores de derechos humanos. ¿De donde surgen estas amenazas y cuales serían los motivos por detrás de estas intimidaciones? ¿Qué intereses están en juego?
No se puede decir que todas las amenazas vienen de un lugar conocido y único, aunque ciertamente hay sospechas sobre la participación de agentes del estado en estas tareas de hostigamiento. Un aspecto común es que se dirigen hacia instituciones que se dedican a la investigación de casos que regularmente sugieren la participación de la policía o en casos del pasado que vinculan el accionar del ejército, pero ello no excluye la posibilidad que en algunos casos, grupos del crimen organizado puedan verse involucradas en estas acciones.
Los grupos de exterminio son citados en el documento como una de las mayores preocupaciones de la seguridad pública en el país. ¿Cómo se explican sus orígenes?
Los escuadrones de la muerte fueron grupos paramilitares de extrema derecha, conformados por militares, policías sin uniforme y civiles, que ejecutaron acciones en contra de opositores políticos o sospechosos de ser opositores al gobierno y al sistema político vigente en El Salvador durante la guerra civil, entre 1980 y 1992.
¿Desde cuando se registran casos que indiquen la reaparición de estos grupos?
Desde 1993 se documentó el aparecimiento de la “Sombra Negra” un escuadrón dedicado a la ejecución de presuntos delincuentes y que luego de una investigación se vieron implicados jefes policiales de la provincia donde operaba, así como comerciantes locales y autoridades políticas. El caso fue débilmente presentado y fue absuelto en juicio.
¿Hay acompañamientos sobre estos casos? ¿Desde que instancias?
Seguimientos de organizaciones de derechos humanos como Tutela Legal del Arzobispado, la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y Fespad han arrojado evidencias sobre la existencia de prácticas de ejecuciones sumarias de presuntos delincuentes o pandilleros. Tanto Tutela Legal como la PDDH sostienen que hay evidencia que involucran a agentes del estado (policía) en estas prácticas en algunos casos.
AI culpa la impunidad como una de las mayores responsables por los continuos índices de violencia en el país. ¿De que tipo de impunidad se habla y cuáles son los intereses por detrás?
Hay impunidad sobre los hechos del pasado por claros intereses políticos pues una investigación sobre hechos del pasado bélico podría involucrar a personajes vinculados a las elites políticas y económicas gobernantes en el país.
Hay impunidad de delitos de cuello blanco y corrupción por tolerancia gubernamental y por las relaciones orgánicas de sectores económicos con la elite política gobernante.
Hay impunidad en los delitos comunes por varios factores: improvisación de políticas de seguridad, ausencia de políticas de persecución penal claras, la cual afecta el desarrollo de la investigación criminal. También se menciona la presencia de corrupción en las instancias de justicia.
No obstante, en el caso de los escuadrones de la muerte, por ejemplo, algunas fuentes cercanas relacionadas a trabajo con jóvenes y pandillas indican que una buena cantidad de casos podrían estarse dando a partir de acciones locales de ciudadanos y no necesariamente desde instancias de seguridad. En ambos los casos es común la falta de investigación de los hechos.
Para saber más:
Activistas denuncian "limpieza social" en El Salvador
En otros sitios:
Informe 2007 de Amnistía Internacional – El Salvador
Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho







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